República Dominicana recupera el Récord Guinness de lectura en voz alta con 500 horas continuas
Cinco jóvenes de 18 años protagonizaron la hazaña impulsada por el Ministerio de la Juventud, arrebatándole la marca a Nigeria. La vicepresidenta Raquel Peña estuvo presente en la entrega oficial de la placa.

República Dominicana volvió a escribir su nombre en el libro de los grandes logros mundiales: el país recuperó el Récord Guinness de lectura en voz alta por equipo tras completar 500 horas de lectura continua, una hazaña protagonizada por cinco jóvenes de 18 años procedentes de distintas provincias del territorio nacional.
El momento del reconocimiento estuvo marcado por la entrega oficial de la placa Guinness a los cinco participantes, en un acto al que asistió la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, y el ministro de la Juventud, Carlos Valdez.
Los cinco jóvenes que pusieron a RD en el mapa
Los protagonistas de la iniciativa, llamada «Juventud en Voz Alta», son Maikol Yafrani Arias Sánchez, Mayury A. Vélez Sánchez, Abril Sharmin del Rosario Jiménez, Franchesca Alí Minier Suárez e Ismael Alejandro Durán de la Rosa, todos de 18 años.
El reto fue impulsado por el Ministerio de la Juventud con un objetivo claro: arrebatarle la marca a Nigeria, que tenía el récord en su poder. Con las 500 horas cumplidas, esa meta quedó lograda.
Disciplina y lágrimas al cruzar la meta
El instante en que se alcanzaron las 500 horas no fue silencioso: abrazos, lágrimas, sonrisas y aplausos acompañaron la culminación del desafío, luego de varios días en que cada hora de lectura fue seguida de cerca. Los propios participantes describieron el proceso como el resultado de la disciplina, la perseverancia y la determinación.
El ministro Valdez celebró el resultado y reconoció públicamente el compromiso de los cinco jóvenes para completar el reto.
Récord Guinness que vuelve a casa
Con este logro, el Récord Guinness de lectura en voz alta por equipo regresa a República Dominicana, que ya había ostentado esa marca anteriormente. La placa oficial quedó en manos de los cinco jóvenes como símbolo de un país que apuesta por su juventud y por la cultura de la lectura.
Lo que sigue ahora es ver cómo el Ministerio de la Juventud capitaliza este momento para extender el impulso lector más allá del récord y convertirlo en política pública duradera.



