La radio dominicana cumple 100 años y sigue siendo vital
Rosa Olga Medrano, presidenta de ADORA y jefa del Grupo Medrano, repasó un siglo de radio en RD: del ciclón David a la inteligencia artificial, con 8 de cada 10 dominicanos escuchando diariamente.

La radio dominicana cumple 100 años con una estadística que pocos esperarían en plena era de TikTok y Spotify: ocho de cada diez dominicanos la escuchan a diario. Eso afirmó este martes, 13 de octubre, Rosa Olga Medrano, presidenta de la Asociación Dominicana de Radiodifusoras (ADORA) y cabeza del Grupo Medrano, durante una entrevista especial en el programa El Sol de la Mañana, transmitido desde el Hotel El Embajador en ocasión del centenario del medio.
Medrano hizo un recorrido por la historia, la estructura empresarial de su familia y los retos que enfrenta el sector ante las nuevas tecnologías, la publicidad gubernamental y las emisoras que operan sin licencia.
Cuando la radio fue el único faro: el ciclón David de 1979
El momento más citado de la entrevista fue el del ciclón David. Medrano recordó que, en aquellos días de agosto de 1979, la radio fue prácticamente el único medio activo mientras el país quedaba a oscuras.
"Fue la única que orientó, en aquel entonces, por más de cinco, siete días, un país a oscuras, sin luz, y solamente la radio estaba viva, presente y activa", expresó la empresaria.
Medrano era muy pequeña cuando ocurrió el fenómeno, pero conserva recuerdos de los daños en La Vega y de las dificultades que vivieron las familias durante los días posteriores. Ese episodio, a su juicio, demuestra que la radiodifusión es mucho más que entretenimiento: es un servicio de emergencia sin sustituto.
Al pedirle que definiera la radio en una sola palabra, su respuesta fue directa: "Servicio, porque es el medio socialmente más responsable".
El Grupo Medrano: de una habitación en La Vega a 18 emisoras
La historia empresarial arranca en 1971, cuando el padre de Rosa Olga, Juan Heriberto "Kuki" Medrano Basora, pasó de técnico a accionista de Radio La Vega. El negocio nació en una pequeña habitación bajo el nombre de Microondas Nacionales, ofreciendo servicios de radiocomunicación. En su momento de mayor expansión, el grupo llegó a operar 24 estaciones. Hoy maneja 18 emisoras a nivel nacional.
Tras el fallecimiento de Kuki Medrano a los 58 años, su hijo Heriberto asumió el liderazgo y reunió a sus hermanas para decirles: "A partir de hoy yo asumo la dirección de este nuevo reto y ustedes no están solas". Esas palabras, recordó Rosa Olga, fueron un ancla en medio de la incertidumbre.
La familia dividió después las responsabilidades: Heriberto tomó el desarrollo televisivo y fundó desde cero Telecable Central, en La Vega, con sistemas de fibra óptica que representaron un avance significativo para el norte del país. "Él se quedó manejando todo lo que era televisión y cable, nosotras nos quedamos manejando toda la parte de radio", relató Medrano.
Doce años después de la muerte del padre, la familia enfrentó otra pérdida: Heriberto falleció a los 47 años, lo que obligó a una nueva reorganización del grupo.
Más del 50% de sus emisoras son musicales, y Super K conecta a la diáspora
Medrano defendió la vigencia de las estaciones musicales frente a plataformas como Spotify. Más del 50% de las 18 emisoras del Grupo Medrano tienen programación principalmente musical, dirigida a distintos segmentos del público. Entre ellas destacó Super K, orientada a la música tropical y con una audiencia importante entre los dominicanos en el exterior.
Según la empresaria, las emisoras regionales conservan su audiencia porque ofrecen algo que los algoritmos no reemplazan: identidad cultural y vínculo comunitario. Añadió que más del 65% de sus clientes son del sector privado, y que varios de ellos mantienen relaciones publicitarias con el grupo desde hace más de 40 años.
150 emisoras ilegales y el espectro AM sin aprovechar
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la situación regulatoria. Medrano afirmó que ADORA tiene identificadas más de 150 emisoras que operan de manera irregular en República Dominicana. La asociación agrupa a unos 234 miembros, todos con licencia en regla.
"La saturación del espectro radioeléctrico y la falta de controles efectivos perjudican a las empresas que cumplen con sus obligaciones legales", advirtió. Medrano pidió al Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) avanzar en la identificación y regularización de esas estaciones.
En paralelo, ADORA lleva conversaciones con Indotel desde finales de 2019 para rescatar las frecuencias AM, que en RD fueron abandonadas masivamente cuando el sector migró hacia FM por la diferencia en calidad de sonido. La propuesta contempla usar esas frecuencias para programas educativos, orientación en salud y proyectos de alfabetización, siguiendo el modelo de Radio Santa María, que durante décadas ha llevado educación a distancia a comunidades del interior.
La inteligencia artificial no reemplaza la voz humana, dice Medrano
Frente al avance de la inteligencia artificial, la presidenta de ADORA adoptó una postura pragmática pero firme. Reconoció que la IA es una herramienta poderosa para producir contenidos y modernizar procesos, pero insistió en que no puede sustituir el vínculo que se construye entre el comunicador y su oyente.
"Lo que la gente anda buscando es gente", afirmó.
Medrano también señaló que las campañas publicitarias del gobierno no suelen llegar a las emisoras del interior del país, lo que recorta sus ingresos y limita la difusión de información en las comunidades más alejadas. Por eso, ADORA trabaja en una unidad de negocios orientada a fortalecer la sostenibilidad comercial de sus afiliados.
Al cumplir 100 años, la radio dominicana llega con audiencia masiva, competencia digital y un sector que pide más regulación, más pauta gubernamental descentralizada y mejores herramientas para adaptarse al futuro sin perder su razón de ser: informar, educar y acompañar.



