Cambian tus medicamentos oncológicos sin criterio médico
La Asociación Dominicana de Centros Oncológicos denuncia sustitución de tratamientos sin criterio médico y pide a SISALRIL y al Ministerio de Salud investigar a la aseguradora estatal.

La Asociación Dominicana de Centros Oncológicos (ASODCO) denunció que Senasa está sustituyendo medicamentos oncológicos sin respetar las prescripciones de los médicos tratantes, una práctica que, según los especialistas, pone en riesgo la vida de los pacientes con cáncer y amenaza la continuidad de sus tratamientos.
El presidente de ASODCO, el doctor José Ernesto Ramírez Feliz, explicó que la organización, que agrupa aproximadamente 15 centros privados especializados en oncología, lleva desde 2023 alertando a las autoridades sobre estas irregularidades. "Si un médico hace una indicación, usted como ARS no puede violar esa indicación", sostuvo Ramírez Feliz.
Aseguradora negocia directamente con laboratorios, al margen de los médicos
Según la denuncia, Senasa estaría negociando directamente con laboratorios la adquisición de determinados fármacos para entregarlos a los pacientes, sin pasar por los centros oncológicos donde estos reciben atención especializada. Ramírez Feliz señaló que, aunque este mecanismo podría representar un ahorro para la aseguradora, también compromete la sostenibilidad de los centros oncológicos y la continuidad de los servicios especializados. "Nosotros lo que estamos es tratando, luchando para que cese la ilegalidad", afirmó.
Pacientes reciben hasta tres marcas distintas en menos de cinco meses
La doctora Claudia Patricia De los Santos advirtió que la preocupación de los especialistas va más allá de las diferencias de precio entre los medicamentos. Los oncólogos han documentado casos en los que pacientes habrían recibido hasta tres medicamentos oncológicos de diferentes marcas en menos de cinco meses, a pesar de tener indicada una molécula específica.
De los Santos aclaró que la existencia de genéricos no garantiza que todos cuenten con los mismos avales regulatorios, estudios de calidad o evidencias de intercambiabilidad para determinadas condiciones clínicas. "Nosotros no podemos intentar arreglar un asunto financiero poniendo en riesgo la vida del paciente", enfatizó. La especialista insistió en que cualquier sustitución de un tratamiento oncológico, aunque contenga la misma molécula, requiere verificar que existan las garantías técnicas y científicas necesarias para respaldar el cambio.
ASODCO pide investigación a SISALRIL y al Ministerio de Salud
ASODCO solicitó formalmente a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), al Ministerio de Salud Pública y a las demás autoridades competentes que investiguen las denuncias y determinen si las actuaciones señaladas se ajustan a la normativa vigente. También exigieron a Senasa que explique públicamente los protocolos utilizados para realizar los cambios denunciados, así como los mecanismos de control establecidos para garantizar la seguridad de los fármacos y el seguimiento de los pacientes.
Entre las preguntas sin respuesta que plantea la asociación destacan: cómo se verifica que cada paciente recibe el medicamento prescrito, quién supervisa las condiciones de almacenamiento y conservación de los productos, y qué procedimientos se aplican para prevenir errores, deterioro de los fármacos o interrupciones de los tratamientos.
"La salud no es una mercancía"
La organización expresó preocupación especial por la distribución de medicamentos oncológicos de alto costo que requieren condiciones específicas de conservación, dispensación y seguimiento clínico. Cuestionó, en particular, los mecanismos de entrega directa desde los distribuidores a los pacientes cuando, según indicó, no existen controles de supervisión y trazabilidad claramente verificables. "Una decisión administrativa no puede convertirse en una amenaza para la seguridad del paciente", sostuvo ASODCO, que cerró su posición con una advertencia: "La salud no es una mercancía y la seguridad del paciente no es negociable".
Hasta el momento, Senasa no ha emitido una respuesta pública a las denuncias. La presión de la asociación sobre SISALRIL y el Ministerio de Salud abre la puerta a una investigación formal cuyo resultado podría obligar a la aseguradora estatal a modificar sus protocolos de dispensación de tratamientos contra el cáncer.



