Sacerdote confronta al director del INAPA en el tercer "primer picazo" de la misma obra
Un cura plantó cara al titular del INAPA en plena ceremonia: la misma obra ya lleva tres inauguraciones de inicio y aún no arranca.

Un sacerdote confrontó públicamente al director del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) durante lo que resultó ser el tercer "primer picazo" de una misma obra de agua potable, según reportó el Listín Diario el 6 de septiembre de 2026. La escena capturó la indignación que ya bullía entre los comunitarios presentes: la misma pala, el mismo discurso, la tercera vez.
El hecho se convirtió en símbolo de uno de los males más viejos de la administración pública dominicana: el acto protocolar repetido para una obra que no avanza. Tres ceremonias de inicio, y la tubería sigue sin llegar.
El sacerdote que dijo lo que todos pensaban
El religioso, identificado en la cobertura del Listín Diario, tomó la palabra durante el evento y cuestionó directamente al director del INAPA frente a autoridades y vecinos. No fue un reclamo en voz baja: fue una confrontación abierta que dejó sin palabras al funcionario, de acuerdo con el reportaje.
La comunidad afectada lleva tiempo esperando acceso estable al agua potable, servicio básico que el Estado tiene la obligación de garantizar. Cada "picazo" llega con promesas; ninguno, hasta ahora, con agua en las casas.
Tres "picazos", cero resultados
El "primer picazo" es la ceremonia con la que los funcionarios dominicanos arrancan oficialmente una obra: discursos, periodistas, foto con la pala. Que una misma obra acumule tres de estos actos es una rareza que, más que celebrarse, debería auditarse.
No es la primera vez que el INAPA protagoniza este tipo de escenas. El organismo, que administra el agua potable fuera del Gran Santo Domingo, arrastra un historial de proyectos inconclusos, contratos cuestionados y comunidades rurales que esperan por el servicio durante años.
Qué sigue
La confrontación del sacerdote, registrada por el Listín Diario, circuló rápidamente en redes sociales y encendió el debate sobre la rendición de cuentas en obras públicas. Lo que queda por saber es si esta vez, tras el escándalo público, la obra realmente arranca, o si la comunidad tendrá que esperar un cuarto "picazo".



