Nobel de la Paz 2026 va a una jurista que venció al apartheid
El Comité Noruego del Nobel eligió a Navi Pillay, sudafricana de 85 años, por más de cinco décadas de lucha por los derechos humanos y la justicia internacional.

El Nobel de la Paz 2026 tiene nombre y apellido: Navanethem "Navi" Pillay, jurista sudafricana de 85 años cuya carrera arrancó bajo el régimen del apartheid y terminó redefiniendo los límites del derecho internacional. El Comité Noruego del Nobel anunció este 9 de octubre que le concedía el galardón por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos, la persecución de crímenes de guerra y el fortalecimiento de los tribunales internacionales.
Pillay nació el 23 de septiembre de 1941 en Durban, Sudáfrica, en una familia de origen tamil indio. Creció bajo el apartheid, el sistema de segregación racial que recortaba los derechos de toda persona no blanca. Se graduó en Derecho en la Universidad de Natal en 1965 y, dos años después, abrió su propio bufete en la provincia de Natal, convirtiéndose en la primera mujer no blanca en lograrlo en esa región, después de que la discriminación racial le cerrara las puertas del empleo jurídico formal.
De Durban a Harvard: una abogada que no se rindió
Durante casi tres décadas ejerció como abogada y defendió a activistas contrarios al apartheid. Denunció las condiciones en que vivían los presos políticos y contribuyó a que los recluidos en la prisión de Robben Island, donde estuvo encarcelado Nelson Mandela, pudieran acceder a asistencia legal. Más tarde cruzó el Atlántico: obtuvo una maestría en Derecho y un doctorado en Ciencias Jurídicas en la Universidad de Harvard, completando este último en 1988.
En 1995, con el apartheid ya derrotado, fue nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica, otra primera vez: la primera mujer no blanca en ocupar ese cargo en el país.
El caso que cambió el derecho internacional
Ese mismo año fue elegida para el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado para juzgar a los responsables del genocidio de 1994. Permaneció ocho años en ese organismo y lo presidió durante los últimos cuatro. Su participación en el caso contra Jean-Paul Akayesu marcó un antes y un después: la sentencia de 1998 estableció el precedente de que la violación y otras formas de violencia sexual pueden constituir actos de genocidio y crímenes de lesa humanidad. Un hito que cambió la jurisprudencia mundial.
En 2003 fue elegida magistrada de la Corte Penal Internacional en La Haya, y en septiembre de 2008 asumió como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que ocupó hasta 2014. Desde esa posición se pronunció sobre violaciones en Siria y Sri Lanka, y respaldó iniciativas contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género y medidas para proteger los derechos de las mujeres.
Su trabajo más reciente y el Nobel de la Paz 2026
Entre 2021 y 2025, Pillay presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel. En septiembre de 2025, esa comisión concluyó que Israel había cometido genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza. Israel rechazó las conclusiones. Cabe precisar que se trata de los resultados de una investigación independiente, no de una sentencia penal definitiva. Desde 2019, además, se desempeña como jueza ad hoc de la Corte Internacional de Justicia en el caso presentado por Gambia contra Myanmar, relacionado con las acusaciones de genocidio contra la minoría rohinyá.
El Comité Noruego del Nobel destacó su contribución al desarrollo de un orden jurídico global, la persecución de responsables de crímenes graves y su defensa de que las normas jurídicas se apliquen sin distinción de poder o posición política. La ceremonia de entrega del Nobel de la Paz 2026 está prevista para el 10 de diciembre en Oslo, Noruega.



