Jack Smith desafía al Senado y asegura que no será silenciado por Trump
El exfiscal especial defendió sus investigaciones contra el presidente ante el Comité Judicial y aseguró tener evidencia "más allá de toda duda razonable" de crímenes graves.

El exfiscal especial Jack Smith compareció este martes 29 de septiembre ante el Comité Judicial del Senado de Estados Unidos y declaró que no será silenciado por Trump, reafirmando que su equipo acumuló pruebas "más allá de toda duda razonable" de que el mandatario cometió crímenes graves contra la nación.
Smith defendió las dos líneas de investigación penal que dirigió: el intento de revertir los resultados de las elecciones de 2020 tras la derrota de Trump ante Joe Biden, y la retención ilegal de documentos clasificados en la residencia Mar-a-Lago, en Florida, donde el material sensible fue hallado en áreas no autorizadas como baños y salones de actos.
"No seré silenciado": la declaración que electrizó la audiencia
En el momento más tenso de la sesión, Smith fue directo: "Ratifico mi testimonio ante la Cámara de Representantes y no seré silenciado por las continuas amenazas de una acusación del presidente". La sala del Senado respondió con un ambiente de marcada confrontación.
El exfiscal sostuvo que las investigaciones se condujeron de forma imparcial, siguiendo los lineamientos del Departamento de Justicia (DOJ), sin importar la filiación política del imputado. Afirmó que los cargos respondieron a un esquema criminal para obstaculizar la transferencia constitucional del poder tras las elecciones de 2020.
Por qué Trump nunca llegó a juicio
Los procesos penales promovidos por la fiscalía especial nunca alcanzaron la fase de juicio. La razón es constitucional: la victoria de Trump en las elecciones de 2024 activó la prohibición de procesar penalmente a un presidente en funciones, cerrando así ambos casos antes de que un jurado pudiera pronunciarse.
Esa realidad jurídica no frenó el debate político en la audiencia. Los senadores republicanos, encabezados por el presidente del comité, Chuck Grassley, cuestionaron duramente las tácticas de la fiscalía especial. El punto más polémico fue la interceptación y revisión de mensajes de texto de más de 40 congresistas y miembros de medios de comunicación.
Choque entre Grassley y Durbin
Grassley calificó las actuaciones de Smith como un "arma partidista" al servicio de los demócratas. El senador demócrata Dick Durbin respondió con igual contundencia, rechazando las críticas y atribuyéndolas a "teorías conspirativas" sin fundamento fáctico.
La audiencia dejó en evidencia la fractura política que rodea las investigaciones: los republicanos ven a Smith como un fiscal politizado, mientras los demócratas lo defienden como un funcionario que actuó con independencia. Lo que sigue por determinar es si el Congreso tomará alguna acción formal a raíz del testimonio de este martes.



