Más de 900,000 municiones dominicanas desviadas llegaron a Haití
Un informe del Grupo de Expertos de la ONU documenta que cartuchos vinculados a la Policía Nacional y el Ejército dominicano aparecieron en manos de bandas armadas haitianas. El periodista Julio Martínez Pozo exige respuestas institucionales.

Más de 900,000 municiones dominicanas desviadas de los arsenales de la Policía Nacional y con marcas del Ejército de la República Dominicana han aparecido documentadas en informes del Grupo de Expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que identifican ese material en poder de organizaciones armadas que operan en Haití. El periodista y comentarista Julio Martínez Pozo calificó la revelación de "sumamente grave" y advirtió que las implicaciones institucionales van mucho más allá de una denuncia periodística.
Lo que dice el informe de la ONU
Los expertos de Naciones Unidas documentaron la incautación de 5,000 cartuchos calibre 5.56 mm en Mirebalais, Haití, en julio de 2024. La empresa fabricante confirmó que ese lote fue suministrado en 2022 directamente a la Policía Nacional dominicana. En paralelo, una investigación interna de las autoridades dominicanas detectó el desvío de 908,001 artículos, principalmente municiones, de las existencias policiales, aunque hasta la fecha no se ha determinado cuántos de esos materiales llegaron efectivamente a territorio haitiano.
Los investigadores de la ONU también hallaron municiones con marcas del Ejército de la República Dominicana (ERD) entre el material recuperado a grupos armados haitianos, lo que abre nuevas interrogantes sobre los mecanismos de control y la trazabilidad de esos suministros.
"Eso ya estamos hablando de responsabilidades mayores"
Durante su intervención pública, Martínez Pozo sostuvo que las autoridades deben ofrecer explicaciones detalladas sobre los sistemas de almacenamiento, distribución, inventario y supervisión del material bélico. "Eso ya estamos hablando de responsabilidades mayores", afirmó el comunicador, al referirse a las posibles implicaciones institucionales de un desvío de municiones hacia organizaciones criminales activas en Haití.
El periodista insistió en que una eventual investigación no debe limitarse a identificar a los responsables directos del tráfico ilegal, sino que también debe examinar las posibles fallas en los sistemas de vigilancia y control del armamento del Estado.
La respuesta del Ministerio de Defensa
Frente a los señalamientos, el Ministerio de Defensa informó que mantiene abiertas las investigaciones y ha suministrado información al Grupo de Expertos, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, sobre la adquisición, distribución y custodia del material bélico. La institución aclaró que la coincidencia de marcas, calibres o características no demuestra, por sí sola, que haya existido una transferencia autorizada por las Fuerzas Armadas. El Ministerio también reconoció que todavía no ha podido reconstruir el recorrido de ciertas municiones calibre .50 de antigua fabricación encontradas en suelo haitiano.
¿Fallos individuales, red de tráfico o falla sistémica?
Para Martínez Pozo, la pregunta central que deben responder las instituciones es si los hallazgos obedecen a actuaciones individuales, a redes organizadas de tráfico ilegal o a deficiencias estructurales en la custodia de los arsenales del Estado. El comunicador señaló que el caso exige determinar cómo municiones dominicanas desviadas terminaron en un territorio donde las bandas armadas sostienen altos niveles de violencia que impactan directamente la seguridad fronteriza de República Dominicana.
Las declaraciones del periodista colocan nuevamente bajo debate la urgencia de fortalecer los controles sobre los arsenales oficiales, investigar los posibles desvíos con mayor profundidad y establecer las responsabilidades institucionales que correspondan conforme avancen las investigaciones, tanto locales como del organismo internacional.



