El "fenómeno Punta Cana" que el mundo quiere copiar, según Frank Rainieri
El fundador del Grupo Puntacana dice que países de América Latina y el Caribe buscan replicar el modelo turístico dominicano, y advierte que el próximo reto no es recibir más turistas, sino ganar más dinero por cada uno.

El modelo turístico de Punta Cana se ha convertido en la envidia de la región. Eso lo dice, con cifras y convites de por medio, el propio Frank Rainieri, fundador del Grupo Puntacana, quien aseguró durante la Expo Comercial Asonahores 2026 que distintos países de América Latina y el Caribe le están pidiendo que les explique cómo se construyó ese destino desde cero.
"Todos los países quieren replicarlo. El fenómeno Punta Cana, perdonen la inmodestia, es algo increíble", declaró Rainieri en entrevista en el programa El Sol de la Mañana, transmitido desde el evento.
El sector privado puso las reglas antes que el Estado
Rainieri atribuyó el éxito del modelo turístico de Punta Cana a una decisión clave desde el principio: el sector privado tomó el mando antes de que el Estado llegara a la mesa. Él y otros inversionistas definieron límites de altura para preservar la imagen del destino, una densidad controlada de habitaciones por hectárea y una planificación orientada a la sostenibilidad.
"Fuimos los que pusimos las reglas", afirmó. Esa iniciativa incluyó salir a buscar las conexiones aéreas que el destino necesitaba para despegar. "El aeropuerto Punta Cana fue porque nosotros salíamos con un maletín a buscar a quien volara hacia acá", relató.
El próximo reto: más ingresos, no más turistas
Rainieri fue claro en su diagnóstico para el turismo dominicano: la carrera no debe ser hacia el número de visitantes, sino hacia cuánto dinero le queda al país por cada uno que llega.
"Tenemos que pensar que no es una carrera a que llegue más gente, sino a que al país le ingrese más dinero", planteó. Su propuesta concreta es duplicar los ingresos del sector sin necesariamente duplicar el flujo de turistas, algo que requiere fortalecer la gastronomía, la seguridad vial, la artesanía nacional y el turismo deportivo, médico y ambiental.
El eje de esa estrategia es sacar al visitante del hotel. Una cena fuera, transporte local, actividades culturales o una compra de artesanía pueden elevar significativamente el aporte económico de cada turista al bolsillo de las comunidades dominicanas.
Una ruta cultural de La Romana a Santiago
Para distribuir ese gasto más allá de los polos hoteleros, Rainieri propone crear una red de espacios culturales conectados entre provincias: la historia de la caña en La Romana, la cultura de los Guloyas en San Pedro de Macorís, museos en distintas provincias hasta llegar a Santiago.
"Que la gente se sienta motivada como pasa en España, en Italia, que tú sales a recorrer todos los pueblos cercanos", explicó. El modelo es europeo, pero la materia prima, insiste Rainieri, ya existe en República Dominicana.
Cabo Rojo: los primeros hoteles llegarían en 2027
Sobre el proyecto de Cabo Rojo, en Pedernales, donde el Grupo Puntacana participa como socio estratégico junto al Estado dominicano, Rainieri aclaró que no son dueños ni responsables únicos del proyecto, sino parte de un consejo integrado por varios grupos. Según su estimado, los primeros hoteles y facilidades podrían comenzar a operar entre septiembre y octubre de 2027, aunque advirtió que la consolidación de una primera etapa del destino podría tomar entre ocho y diez años.
"Un destino turístico no se construye únicamente levantando hoteles", subrayó, "sino creando una industria completa con infraestructura, servicios y planificación." Si la historia de Punta Cana sirve de guía, esa paciencia tiene recompensa.



