Punta Cana tiene 53,000 habitaciones pero "no se está desarrollando", advierte líder hotelero
El presidente de la Asociación de Hoteles del Este lanza una alerta: el boom turístico más grande del Caribe crece sin planificación, y las comunidades quedan sin servicios básicos.

El crecimiento turístico de Punta Cana es el fenómeno económico más impresionante del Caribe, pero va a toda velocidad sin cinturón de seguridad. Eso, en pocas palabras, es la advertencia que lanzó Ernesto Veloz, presidente de la Asociación de Hoteles del Este, durante la Expo Comercial Asonahores 2026.
La zona concentra hoy 53,000 habitaciones hoteleras — más del 60% de toda la oferta formal del país — y su aeropuerto mueve cerca de 600 vuelos semanales, una de las cifras más altas de América Latina. Y aun así, Veloz dice que hay un problema de fondo que nadie quiere ver.
"Crecemos, pero no nos desarrollamos"
La frase que definió la entrevista fue directa y sin anestesia:
"Estamos creciendo vertiginosamente, pero no nos estamos desarrollando. Una cosa es crecer y otra cosa es desarrollarse."
Para Veloz, el crecimiento turístico de Punta Cana en cifras es innegable: hay unas 3,000 habitaciones en construcción y otras 5,000 en proyectos ya anunciados. La expansión inmobiliaria, además, marcha al mismo ritmo: los promotores aseguran que todo lo que se construye encuentra comprador de inmediato.
El problema, según el empresario, es que nadie está sentando las bases para que ese volumen de actividad sea sostenible. "La preocupación siempre está en el ordenamiento, en los controles para que esto no derive en un caos", afirmó.
La comunidad sin agua mientras los hoteles resuelven solos
Aquí está el dato que más duele para el dominicano de a pie: los grandes complejos turísticos tienen su propio acueducto y su propia planta de tratamiento de aguas residuales. Las comunidades que rodean esas instalaciones no tienen nada de eso.
"Cada hotel tiene su acueducto y tiene su planta de tratamiento y resuelve sus problemas internos, pero el mayor problema que tenemos es que la parte comunitaria no tiene ningún servicio", reconoció Veloz sin rodeos.
Es una paradoja difícil de ignorar: la zona que genera más turismo en el país, la que recibe a 5 millones de visitantes al año y donde viven unas 300,000 personas, no puede garantizarle servicios públicos básicos a su propia población. El crecimiento poblacional acelerado ha rebasado la capacidad del Estado para responder.
Turismo médico y el riesgo de imagen
Veloz también puso el ojo en un segmento que crece rápido y con poca regulación: el turismo médico. Nuevos centros de salud especializados han llegado a la zona, pero el empresario llamó a que ese segmento se desarrolle con controles estrictos, especialmente en procedimientos estéticos.
Su argumento es práctico: un incidente negativo vinculado a servicios médicos en Punta Cana afecta la imagen de todo el destino, no solo del centro de salud involucrado.
En esa misma línea, el dirigente cuestionó el sensacionalismo mediático cuando se reportan hechos aislados. "No es que tú no des la noticia, es la forma en que tú la des. El espectacularismo es lo que más daño hace", expresó — una postura que, dicho sea de paso, merece el mismo escrutinio que cualquier otra voz con interés directo en la reputación del destino.
La receta: planificar antes de seguir construyendo
El mensaje final de Veloz fue un llamado a la mesa de diálogo entre sector privado y autoridades. "En lugar de seguir creciendo, deberíamos sentarnos y planificar cómo nos vamos a desarrollar", sostuvo.
El crecimiento turístico de Punta Cana está en su mejor momento histórico, y eso nadie lo discute. La pregunta que queda abierta es si el Estado y la industria tienen la voluntad —y la velocidad— para construir los servicios, el ordenamiento territorial y la planificación que las comunidades y el propio destino necesitan antes de que el caos les gane la partida.



