Irán nunca se arrodillará ante las sanciones de EE.UU., dice Pezeshkian
Masud Pezeshkian habló ante la ONU por primera vez desde el inicio de la guerra con EE.UU. e Israel, y advirtió que no cederá el estrecho de Ormuz como palanca de negociación.

El presidente iraní Masud Pezeshkian declaró este miércoles 23 de septiembre ante la Asamblea General de la ONU que Irán nunca se arrodillará ante Washington, en su primer discurso público desde que Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra total contra su país. El tono fue desafiante desde la primera frase y el mensaje iba directo a Donald Trump.
"Trump debe saber que la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y el aumento de las intimidaciones. Nunca inclinaremos la cabeza ni nos arrodillaremos", afirmó Pezeshkian ante los delegados reunidos en Nueva York.
Irán acusa a EE.UU. de "terrorismo" por la muerte de Jamenei
El mandatario iraní acusó también a Washington de "terrorismo" por el asesinato del antiguo líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido a finales de febrero. Pezeshkian mostró ante la Asamblea General una fotografía del líder fallecido y reiteró que Teherán no inició el conflicto que hoy sacude a todo el Medio Oriente.
El discurso llegó un día después de que Trump, desde el mismo atril de la ONU, declarara que sopesa la opción de "aniquilar" Irán, aunque luego elogió la reanudación de conversaciones entre ambos países. Pezeshkian, sin embargo, no mencionó esas reuniones en curso al margen de la cumbre.
El estrecho de Ormuz, la carta más peligrosa sobre la mesa
Como respuesta a los ataques del 28 de febrero, Teherán bloqueó el estrecho de Ormuz, el paso marítimo más crítico para el comercio mundial de petróleo y gas. El presidente iraní dejó claro que esa postura no cambiará mientras continúen las agresiones.
"No podemos permitir que algunos tengan libre acceso y defiendan sus intereses a través de esa vía de navegación, mientras que, al mismo tiempo, utilizan esa vía para imponernos su agresión", sostuvo Pezeshkian.
El precio del petróleo sacude la economía global
El cierre del estrecho ha provocado un terremoto en los mercados financieros y un aumento generalizado de la inflación impulsado por el alza del precio del petróleo. El impacto económico se ha convertido en una de las principales amenazas para el Partido Republicano de Trump de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, en las que los republicanos arriesgan perder el control del Congreso.
Lo que sigue es incierto: hay conversaciones entre Washington y Teherán en los márgenes de la ONU, pero Pezeshkian no las reconoció públicamente. Mientras Ormuz permanezca bloqueado y el petróleo siga caro, la presión sobre todos los actores, incluyendo los consumidores del mundo entero, no cede.



