Florida restringe la IA en escuelas y afecta a más de 3 millones de estudiantes
El Consejo de Educación de Florida aprobó por unanimidad nuevas limitaciones al uso de inteligencia artificial en planteles públicos, incluyendo prohibir que la IA "simule amistad o relaciones emocionales" con los alumnos.

El uso de la inteligencia artificial en escuelas acaba de recibir su golpe más duro en Estados Unidos: Florida aprobó por unanimidad nuevas restricciones que afectarán a más de 3 millones de estudiantes de planteles públicos a partir de julio de 2027, sumándose a los distritos de Los Ángeles y Nueva York en la ofensiva nacional contra esta tecnología.
El Consejo de Educación del estado adoptó las medidas este jueves, según documentos oficiales. Entre los puntos más llamativos está la prohibición expresa de usar inteligencia artificial para "satisfacer las necesidades sociales" de los alumnos o "simular amistad, compañía o relaciones emocionales" con ellos, una señal de que las autoridades temen algo más que el plagio: temen que los estudiantes se enganchen emocionalmente a máquinas.
Qué queda prohibido en las aulas de Florida
Las nuevas reglas van más lejos que una simple restricción al uso académico. La normativa prohíbe a los estudiantes usar inteligencia artificial en escuelas para realizar trabajos o evaluaciones calificadas, y bloquea cualquier tecnología con "diseño antropomórfico" orientado a construir relaciones que incentiven al alumno a seguir interactuando con el sistema.
Además, se prohíbe cualquier IA que vigile la conducta de los estudiantes o elabore perfiles psicológicos de ellos. Los alumnos no podrán utilizar estas herramientas sin supervisión directa de profesores y administradores, quienes recibirán capacitación específica sobre los riesgos y limitaciones de la tecnología.
Los padres tampoco quedan fuera: las escuelas tendrán que obtener su consentimiento antes de implementar estas herramientas, y si los padres las rechazan, los planteles deberán ofrecer alternativas de enseñanza completamente libres de IA.
Una tendencia que ya tomó todo el país
Florida no actúa sola. Las medidas llegan semanas después de que Los Ángeles prohibiera la IA generativa de texto, imágenes y otros contenidos, y de que Nueva York emitiera una moratoria de un año para niños desde preescolar hasta octavo grado. Ambos son los dos distritos escolares más grandes de EE.UU., seguidos por el de Miami.
Según la organización civil TeachAI, casi la mitad de los estados del país (24) ya ha emitido lineamientos para el uso de IA en las aulas. La asociación FutureEd ha documentado además 77 proyectos de ley en 27 estados que abordan directamente la inteligencia artificial en la enseñanza.
El contexto: alarmas desde adentro de la industria
La presión sobre los legisladores creció con fuerza la semana pasada, cuando Jacob Coxon, investigador de Anthropic que también trabajó para OpenAI, renunció públicamente acusando a esas empresas de no desarrollar IA de manera responsable y afirmando que sus propios líderes creen que la tecnología "podría acabar" con la humanidad "antes de que termine la década".
El jueves pasado, el director general de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo donde urgió a desacelerar el desarrollo de la IA por sus riesgos. Los rivales Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, se sumaron al llamado. Sin embargo, el presidente Donald Trump rechazó esas peticiones, argumentando que frenar el avance le daría ventaja a China.
En ese tablero político, el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, tomó una postura distinta a la de Trump: el lunes 15 de septiembre advirtió a los miembros de su partido que apoyar la IA será una "posición perdedora" en las próximas elecciones.
Qué sigue
Las restricciones entran en vigor en julio de 2027, lo que le da a los planteles de Florida algo menos de un año para adaptar sus currículos, capacitar a su personal y diseñar alternativas para los padres que opten por sacar la IA del aula. Lo que está por verse es si el gobierno federal de Trump intentará frenar estas medidas estatales, dado que choca directamente con su postura de no ponerle freno a la industria tecnológica.



