Un informe de 723 páginas revela las múltiples fallas detrás de los incendios de Los Ángeles
El estudio encargado por el gobernador Newsom concluye que la devastación de enero de 2025, con 31 muertos y más de 16,200 estructuras destruidas, no fue culpa de un solo error ni de una sola agencia.

Los incendios de Los Ángeles que arrasaron los barrios de Palisades y Eaton en enero de 2025 no fueron producto de un fallo aislado: fueron la suma de deficiencias en alertas, coordinación, evacuación y respuesta, amplificadas por condiciones meteorológicas extremas. Así lo concluye un informe de 723 páginas publicado este viernes 2 de octubre y elaborado por el Fire Safety Research Institute de UL Research Institutes por encargo del gobernador de California, Gavin Newsom.
El saldo final de esos incendios de Los Ángeles fue devastador: 31 muertos, más de 16,200 estructuras destruidas y otras 2,100 dañadas. Las llamas avanzaron con una velocidad favorecida por el clima extremo que tomó por sorpresa a vecindarios enteros.
Ninguna agencia queda libre de responsabilidad
El documento es explícito: la magnitud del desastre no puede atribuirse a un único error ni a una sola institución. El informe identifica problemas en prevención, comunicación, evacuación, coordinación y respuesta ante la emergencia, e incluye señalamientos directos al Departamento de Bomberos de Los Ángeles por una respuesta que "no siempre fue oportuna".
El estudio también advierte que, aunque California ha reforzado sus códigos de construcción, sus mapas de riesgo y sus programas de prevención en los últimos años, esas medidas no siempre se traducen en una reducción efectiva del peligro real para viviendas, vecindarios y comunidades.
Las poblaciones vulnerables, las más desprotegidas
Entre las conclusiones más críticas del informe figura el impacto desproporcionado sobre grupos vulnerables. Las personas con movilidad reducida, problemas de audición o visión, inquilinos y residentes que no dominaban el inglés enfrentaron más obstáculos para recibir alertas y evacuar con seguridad. Los fallos en los sistemas de alerta temprana convirtieron su situación en una emergencia dentro de la emergencia.
"Una nueva era" de grandes incendios
Steve Kerber, vicepresidente y director ejecutivo de UL Research Institutes, no dejó margen para el optimismo fácil. "Los incendios en el sur de California y en otras comunidades estadounidenses evidencian la entrada en una nueva era de grandes incendios", afirmó. Según Kerber, mejorar la resiliencia exige "fortalecer el sistema en su conjunto y no depender de un único programa, política u organización".
El informe plantea además que la protección no puede limitarse a cada vivienda de forma individual: la supervivencia de una propiedad depende también del estado del entorno que la rodea. Por eso, el documento apunta a que la prevención frente a incendios forestales debe ser un esfuerzo conjunto entre comunidades, autoridades y organismos de emergencia, no una responsabilidad que cada propietario enfrente solo.
Cientos de entrevistas y registros operativos
Para llegar a sus conclusiones, los investigadores entrevistaron a cientos de funcionarios, residentes y representantes de diversas agencias. También revisaron comunicaciones internas y registros operativos relacionados con los fuegos que arrasaron amplias zonas del área metropolitana de Los Ángeles. El gobernador Newsom, quien encargó el estudio, aún no ha respondido públicamente a sus hallazgos, y queda por ver qué medidas concretas tomará California a partir de este análisis.



