Huracán David a 47 años: "Quedó casi desbaratada la Capital"
Sobrevivientes del ciclón más mortal en la historia reciente de RD recuerdan los vientos de 265 km/h, los ríos desbordados y las más de 2,000 vidas perdidas aquel 31 de agosto de 1979.

El huracán David cumple 47 años de haber arrasado República Dominicana y los que lo vivieron no han olvidado ni un detalle. El 31 de agosto de 1979, el ciclón de categoría 5 tocó tierra con vientos que superaron los 265 kilómetros por hora, dejando más de 2,000 personas sin vida, miles de viviendas destruidas y una capital literalmente destrozada.
Para muchos dominicanos, esa fecha no es una entrada del almanaque: es una cicatriz.
"Las casas eran de madera y zinc"
Miguel Durán tenía 24 años cuando el huracán David impactó el territorio nacional. Vivía en Sabana Perdida, en Santo Domingo, y recuerda que las viviendas de entonces ofrecían poca o ninguna resistencia ante un fenómeno de esa magnitud.
"En Sabana Perdida, donde yo vivía, no había casas de blocks. Eran techadas de zinc, madera… eran madera y zinc que estaban en las casas, por eso se destruyeron más fácil", recordó Durán.
La vulnerabilidad constructiva convirtió cada ráfaga en una sentencia para barrios enteros. Ranfi Castillo, otro testigo directo, describe con crudeza lo que los vientos hicieron al corazón de la ciudad: "Pelaba los edificios de La Feria, le quitaba el mármol todito, los pelaba todos, ya tú sabes."
Ríos en las calles y el tendido eléctrico por el suelo
Las lluvias que acompañaron al huracán David desbordaron ríos y cañadas, inundando calles y arrasando con la infraestructura que existía. El tendido eléctrico colapsó en toda la capital. La imagen que Durán guarda en la memoria es contundente:
"Ahora, si llega un huracán, es posible que tengamos más protección. No había mucha protección, por eso ese huracán mató mucha gente. El tendido eléctrico, todo se fue; quedó casi desbaratada la Capital. Los ríos llenaron las calles."
La fuerza del fenómeno afectó a cientos de miles de personas y dejó a innumerables familias sin hogar en todo el país.
Una herida que no cierra del todo
A cuatro décadas y media de distancia, las consecuencias del huracán David siguen presentes más allá de los libros de historia. Décadas después, algunas familias aún enfrentan condiciones de precariedad en las zonas donde fueron reubicadas tras el paso del ciclón, una muestra de que los daños sociales de aquella tragedia nunca se resolvieron del todo.
Para quienes lo vivieron, David no es solo un dato meteorológico. Es el momento en que una generación entera entendió, en carne propia, lo que un huracán de categoría 5 puede hacer con un país desprotegido.
¿Está RD mejor preparada hoy?
La pregunta que flota entre los sobrevivientes es inevitable: ¿estamos listos si algo así vuelve? La infraestructura mejoró, el sistema de alertas también, pero las zonas vulnerables siguen siendo vulnerables y miles de familias dominicanas aún viven en viviendas de materiales frágiles. La temporada ciclónica activa de 2025 hace que la memoria de David sea, hoy más que nunca, una advertencia vigente.
Con información de rnn.com.do.



