Macron acusa a la extrema izquierda de vandalismo y anuncia acciones legales
El presidente francés habló en cadena nacional tras los disturbios del sábado 17 de octubre, separando a los vándalos de los manifestantes legítimos y prometiendo soluciones concretas.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, acusó a grupos de extrema izquierda de encabezar una ola de vandalismo que sacudió el país el sábado 17 de octubre, y anunció que toda infracción cometida tendrá consecuencias legales. Lo hizo en un discurso televisado emitido este domingo 18 de octubre, en el que calificó la situación de "extrema gravedad".
"Me dirijo a ustedes esta noche en un momento de extrema gravedad", abrió Macron. "Unos alborotadores procedentes de grupos de extrema izquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes, saquearon comercios y destruyeron edificios públicos. ¿Por qué quemar el ayuntamiento de Limoges? ¿Cómo pueden llegar a semejante extremo? Nada lo explica, nada lo justifica. Todos sentimos rabia y vergüenza", afirmó con contundencia.
Macron apoya a fuerzas del orden y a comerciantes afectados
El mandatario francés expresó su respaldo a las fuerzas de seguridad interna y ofreció condolencias a los heridos y sus familias. También extendió su apoyo a alcaldes, funcionarios electos y a todos los comerciantes que, en sus palabras, atraviesan una situación difícil, prometiéndoles soluciones concretas desde el gobierno.
Macron trazó además una línea clara entre quienes cometieron actos de vandalismo y los ciudadanos que salieron a protestar con demandas legítimas. Para el presidente, la violencia no representa al movimiento de fondo; los vándalos, dijo, lo secuestraron.
Primer Ministro convocará a diálogo nacional esta semana
Como respuesta política inmediata, Macron anunció que el Primer Ministro convocará en los próximos días a alumnos, estudiantes, profesores, representantes de sindicatos y organizaciones empresariales, autoridades locales y parlamentarios. El objetivo es trabajar junto al gobierno, durante esta misma semana, en soluciones concretas a las demandas que detonaron las protestas.
La violencia del sábado 17 de octubre dejó imágenes de edificios públicos destruidos y comercios saqueados en varias ciudades de Francia, con el ayuntamiento de Limoges entre los símbolos más impactantes de los destrozos. La escena fue descrita por medios franceses como cercana a una zona de guerra.
Qué sigue en Francia
Las próximas horas serán clave para medir si el llamado al orden de Macron aplaca la tensión o si los disturbios se extienden. La reunión que convocará el Primer Ministro será el primer termómetro real de si el gobierno puede canalizar el descontento por vías institucionales antes de que la crisis escale.



