Un estudiante muere en excursión escolar por munición de Hezbolá
Una munición sin detonar, posiblemente de Hezbolá, mató a un estudiante e hirió a otras 24 personas durante una salida escolar anual cerca de la frontera con Líbano.

Una excursión escolar se convirtió en tragedia el lunes 12 de octubre en el norte de Israel: una munición sin detonar explotó entre un grupo de estudiantes cerca de la frontera con Líbano, cobró la vida de un joven y dejó a 24 personas heridas, dos de ellas en estado grave.
Según informó la agencia Associated Press (AP), los estudiantes participaban en una excursión anual cuando ocurrió la detonación. La explosión activó una movilización masiva de los organismos de rescate israelíes, que acudieron a la zona para atender a las víctimas.
Dos heridos graves y una investigación abierta
El servicio de emergencias israelí Magen David Adom confirmó que dos de los 24 heridos se encuentran en estado crítico. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció que se abrió una investigación formal para determinar cómo un artefacto explosivo llegó a permanecer en una zona utilizada para actividades escolares.
El Ejército israelí indicó, según las primeras evaluaciones, que la munición podría pertenecer al grupo libanés Hezbolá y habría quedado abandonada en el terreno antes de estallar.
El incidente ocurre en medio de tensión regional
La tragedia se produjo en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio. En la misma jornada, Irán rechazó acusaciones de estar involucrado en un presunto complot contra una base aérea militar que utiliza Estados Unidos en Inglaterra.
Medios estatales saudíes reportaron que sus fuerzas respondieron a ataques desde Yemen, mientras autoridades vinculadas a los rebeldes hutíes denunciaron que bombardeos en Saná y Al-Jawf dejaron al menos diez personas sin vida y 19 heridas. Por su parte, autoridades de India reportaron la desaparición de dos marineros tras el impacto de un dron contra un buque cisterna en el estrecho de Ormuz.
Qué sigue
Las autoridades israelíes continúan investigando la explosión. La pregunta central que buscan responder es cómo un residuo de guerra de esas características permaneció en un área accesible a grupos escolares, sin ser detectado ni neutralizado. Los resultados de esa investigación determinarán si hubo fallas en los protocolos de seguridad de la zona fronteriza.



