Puerto Rico pide ser el estado 51 de EE.UU.
La gobernadora Jenniffer González firmó el viernes 17 de octubre la Resolución Conjunta de la Cámara 391, que solicita formalmente al presidente Trump y al Congreso la admisión de la isla como estado de la Unión.

La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, firmó el viernes 17 de octubre una resolución que convierte en solicitud oficial el histórico reclamo de convertir a la isla en el estado 51 de EE.UU. El documento, dirigido al presidente Donald Trump y al Congreso estadounidense, pide que Puerto Rico sea admitido con los mismos derechos y condiciones que el resto de las jurisdicciones estatales.
La medida, identificada como Resolución Conjunta de la Cámara 391, va más allá de informar sobre los resultados de consultas anteriores: presenta una petición formal para que el Congreso evalúe la incorporación de la isla a la Unión.
"El momento de la descolonización ya llegó"
González fue contundente al defender la iniciativa. "Este es momento de definirnos. El momento de la descolonización ya llegó", declaró la mandataria, quien argumentó que los puertorriqueños han contribuido al desarrollo de Estados Unidos y cumplen con sus responsabilidades como ciudadanos de ese país.
La gobernadora sostuvo que la iniciativa responde a la voluntad expresada por los puertorriqueños en las urnas y que forma parte central del programa de su administración, que prioriza la estadidad como vía para resolver el estatus político del territorio.
La decisión está en manos del Congreso
La firma de la resolución no convierte automáticamente a Puerto Rico en un estado. La admisión depende de una decisión del Congreso de Estados Unidos, que es la única autoridad con potestad para incorporar nuevos estados a la Unión. Hasta el momento en que se divulgó la información, el presidente Trump no se había pronunciado sobre la petición.
La propuesta cuenta con el respaldo del Partido Nuevo Progresista (PNP), la organización que lidera González. Sin embargo, el futuro político de la isla sigue dividiendo a las principales fuerzas políticas puertorriqueñas: el Partido Popular Democrático (PPD) defiende mantener el actual estatus de Estado Libre Asociado, mientras que el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) apuesta por la independencia plena.
Un debate que Washington tendrá que responder
La solicitud reabre formalmente el debate sobre la estadidad, la representación política y los derechos de los ciudadanos puertorriqueños dentro del sistema federal estadounidense. Con la resolución en manos de las autoridades de Washington, el próximo movimiento corresponde al Congreso, que deberá decidir si avanza con el proceso o deja la petición sin respuesta, como ha ocurrido en el pasado con iniciativas similares.



