Periodista con autismo exige revisar la Ley 34-23 y más empleos inclusivos
Alcibíades Polanco, quien vive con autismo, advierte que la ley vigente lleva años sin revisarse y que faltan recursos e instituciones comprometidas con la inclusión laboral.

Un periodista dominicano dentro del espectro autista alzó la voz para exigir que la Ley 34-23 sea revisada y que el Estado y el sector privado abran más oportunidades de empleo para personas diagnosticadas con autismo. Alcibíades Polanco, quien ejerce el periodismo y vive dentro del espectro autista, habló sobre su experiencia personal y los vacíos que, a su juicio, persisten en las políticas públicas dirigidas a esta población.
La historia detrás del periodista
El camino de Polanco estuvo marcado desde la infancia por el apoyo constante de su madre, quien lo impulsó a relacionarse con los demás y a no sentirse excluido de la sociedad.
"Mi mamá luchó para que yo no sentirme excluido hacia las personas, porque necesita que relacionarse a la gente, que tengan que tomar decisiones con personas con autismo, que nos dé un ejemplo a la sociedad", explicó Polanco.
Con los años, asegura que convirtió esas experiencias en una plataforma para ayudar a otros dentro del espectro. "Me califico como una persona que yo traté de seguir adelante, a pesar de que yo tenía mucha libertad para mejorar mi condición emocionalmente, y pues todo me ha servido en la vida para yo tratar de ayudar a muchas personas dentro del espectro autismo", sostuvo.
La Ley 34-23: años sin revisión y sin recursos suficientes
Más allá de su historia personal, Polanco apuntó directamente a una falla institucional. Según el periodista, la Ley 34-23, que regula los derechos y el apoyo a las personas dentro del espectro autista en el país, lleva años sin ser actualizada y carece de los recursos necesarios para responder a las realidades de esta población, sobre todo en la etapa adulta.
"Esta ley sigue siendo un problema todavía, lleva años que no está revisada y le falta mucho y muchas cosas que tenemos que experimentar, las características que otros países ya han experimentado", afirmó Polanco.
La crítica no es menor: varios países de la región han avanzado en legislaciones que contemplan de forma específica la inclusión laboral, el acompañamiento terapéutico en la adultez y mecanismos de fiscalización. En República Dominicana, ese trecho sigue pendiente.
El vacío en el mercado laboral
Polanco también señaló la ausencia de instituciones, tanto públicas como privadas, que generen oportunidades concretas de trabajo para personas diagnosticadas en la vida adulta.
"Le falta mucho aporte, muchos recursos y también activar diferentes instituciones públicas y privadas que tienen que favorecer cómo es el trabajo de la persona diagnosticada en la vida adulta", indicó.
Para el periodista, la inclusión real pasa por orientación y acceso a oportunidades que permitan a las personas dentro del espectro autista desarrollar sus capacidades y contribuir a la sociedad. "Todos tenemos nuestros propósitos emocionales de primero y creer que este futuro se puede seguir adelante. Esta es una lucha constante y hay que radicarlo porque es un ser humano, tiene que convivir con una persona que necesitamos orientar para hacer que nuestras acciones siempre tengan aporte", expresó.
¿Qué sigue?
El llamado de Polanco llega en un momento en que organizaciones de la sociedad civil y familias de personas dentro del espectro autista mantienen presión sobre el Congreso Nacional para que impulse reformas a la Ley 34-23. Queda pendiente saber si el Poder Legislativo fijará una agenda concreta para esa revisión y si el sector privado responderá al llamado de inclusión laboral.



