Defensa pide que absuelvan a acusado por el dolo eventual
El abogado Miguel Valerio argumentó que Antonio Espaillat no sabía que el techo podía colapsar, y que entre las víctimas había familiares y amigos suyos. El caso avanza mientras la fiscalía busca agravar los cargos.

La defensa de los Espaillat pidió al tribunal rechazar el dolo eventual en el caso Jet Set, durante una audiencia celebrada este viernes 9 de octubre, dieciocho meses y un día después del derrumbe que el 8 de abril de 2025 cobró la vida de 236 personas y dejó más de un centenar de heridos.
El abogado Miguel Valerio, integrante del equipo defensor de Antonio y Maribel Espaillat, resumió su argumento en una sola pregunta lanzada ante el tribunal: "¿Quería él que el techo se cayera?". Con esa frase, Valerio cuestionó de raíz la solicitud de elevar la calificación penal del homicidio involuntario a homicidio voluntario bajo la figura del dolo eventual.
"Es imposible que Espaillat quisiera eso"
El defensor sostuvo que no se configura el elemento cognitivo que exige el dolo eventual: que el imputado haya conocido la posibilidad del colapso y, aun así, la haya aceptado conscientemente para continuar operando la discoteca y obtener beneficios económicos. Valerio señaló como argumento central que entre las personas presentes en el Jet Set esa noche había familiares, amigos y empleados del propio empresario.
"Es imposible que el señor Espaillat quisiese eso, porque él no le deseaba a ningún amigo de él que estaba ahí una situación así", declaró ante el tribunal.
El abogado añadió que su representado sigue afectado emocionalmente por lo ocurrido y criticó la imagen que, a su juicio, se ha construido de Espaillat en redes sociales y medios de comunicación desde que estalló el caso.
La defensa separa negligencia de dolo
Como parte de su estrategia jurídica, Valerio trazó una línea clara entre la negligencia y el dolo eventual, y anticipó que abordará el primer punto en otra etapa del proceso. "Y nosotros en su momento hablaremos de la negligencia; por ahora es el dolo", afirmó.
El abogado también argumentó que Antonio Espaillat no es ingeniero estructural, y que por tanto no se le puede atribuir conocimiento técnico sobre la posibilidad de que la estructura cediera. Para que prospere el dolo eventual, insistió Valerio, el tribunal tendría que establecer que el empresario sabía del riesgo y lo aceptó deliberadamente, algo que la defensa niega categóricamente.
Querellantes buscan agravar los cargos
La petición de cambiar la calificación penal fue presentada por varias partes querellantes, actores civiles y acusadores particulares que participan en el proceso. Si el tribunal acoge la solicitud, los Espaillat enfrentarían cargos de homicidio voluntario, una figura penal considerablemente más grave.
Corresponderá al tribunal valorar los argumentos de ambas partes y decidir si procede la modificación. Lo que sigue por determinar es cuándo el juez emitirá su resolución sobre esa solicitud, un paso que marcará el rumbo de todo el proceso penal contra los propietarios de la discoteca.



