Disturbios en Milán sacuden el centro de la ciudad
Gases lacrimógenos, cañones de agua, 50 detenidos y dos policías heridos: las protestas contra el alto costo de la vida en Italia terminaron en caos frente a la catedral más famosa del país.

Los disturbios en Milán convirtieron este sábado 17 de octubre el corazón de una de las ciudades más ricas de Europa en un campo de batalla. Las protestas contra el alto costo de la vida y los conflictos internacionales terminaron en graves enfrentamientos frente a la catedral del Duomo, con la Policía antidisturbios desplegando gases lacrimógenos y cañones de agua para contener a manifestantes que respondían con piedras y otros objetos.
Caos en la plaza del Duomo y la Galería Vittorio Emanuele
Los enfrentamientos se concentraron en la plaza del Duomo y se extendieron hasta la Galería Vittorio Emanuele II, una de las zonas comerciales más concurridas de la ciudad. Grupos de participantes encapuchados protagonizaron actos de vandalismo, saqueos e incendios, lo que forzó la evacuación de áreas llenas de comerciantes y turistas.
Ante la escalada, varios establecimientos bajaron sus persianas de emergencia y las autoridades cerraron temporalmente la estación de metro Duomo. El saldo oficial: al menos dos agentes heridos y alrededor de 50 manifestantes detenidos, según reportes de prensa.
La violencia se extiende a Bolonia
Los disturbios no se limitaron a Milán. En Bolonia, también en el norte de Italia, la Policía tuvo que usar cañones de agua para dispersar otra manifestación que terminó en enfrentamientos. La jornada dejó en evidencia que el descontento social se ha extendido más allá de la capital financiera del país.
Meloni condena la violencia pero defiende el derecho a protestar
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, salió al paso de los hechos con un mensaje de doble filo: condenó los episodios de violencia, pero al mismo tiempo defendió el derecho de los ciudadanos a manifestarse. Lo que rechazó fue que las movilizaciones deriven en actos de desorden público.
Las protestas reunieron a personas con distintas demandas, aunque el denominador común fue el malestar por el encarecimiento de la vida y las preocupaciones económicas que golpean a los hogares italianos.
Europa en la calle contra el costo de vida
Los disturbios en Milán no ocurren en el vacío. La misma jornada registró protestas multitudinarias en Francia y otras ciudades europeas, donde el costo de la vida y el deterioro de los servicios públicos alimentan un descontento que va en aumento. Lo que comenzó como marchas organizadas en varios países terminó, en varios casos, con escenas similares a las de Italia.
Hasta el cierre de esta nota, no se han reportado detenidos con cargos formales ni se ha fijado una fecha para nuevas movilizaciones. Lo que queda por verse es si los gobiernos europeos responderán con medidas económicas concretas o si las calles volverán a encenderse.



