Decenas de delegados abandonan la Asamblea de la ONU durante el discurso de Netanyahu
El primer ministro israelí desafió a los que se iban: "Si hay más cobardes morales que se quieran ir, que lo hagan ahora." El alcalde de Nueva York pidió ejecutar su orden de arresto de la CPI.

Decenas de delegados abandonaron la sala de la Asamblea General de la ONU este jueves 24 de septiembre durante el discurso de Netanyahu, dejando amplias zonas vacías en uno de los momentos más esperados de la Semana de Alto Nivel. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, enfrentó la protesta diplomática de pie y con desafío.
"Si hay más cobardes morales que se quieran ir de la sala, que lo hagan ahora", dijo Netanyahu antes de comenzar formalmente su intervención, en una frase que de inmediato recorrió el mundo.
La sala dividida: vacíos y aplausos de pie
El éxodo de representantes contrastó con el ambiente en los palcos, donde simpatizantes con kipás y pines de la bandera israelí aplaudían de pie y se tomaban selfis. Algunos corearon consignas de apoyo al mandatario, entre ellas: "Bibi, eres la luz de esta habitación."
La escena resumió la polarización que rodea a Netanyahu en cada visita a Nueva York con motivo de la Asamblea General: rechazo abierto en el piso diplomático y respaldo entusiasta en las tribunas.
Protestas en las calles de Nueva York
La protesta dentro del edificio de la ONU coincidió con movilizaciones en distintos puntos de la ciudad, convocadas, como en años anteriores, contra la presencia del primer ministro israelí.
El episodio más resonante fuera del recinto fue el llamamiento del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a ejecutar la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) contra Netanyahu. La CPI acusa al primer ministro de presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad relacionados con la ofensiva israelí en Gaza.
La orden de arresto y el límite del alcalde
Mamdani explicó haber estudiado las vías legales disponibles para determinar si la ciudad podía hacer efectiva esa orden, pero reconoció que la competencia para ejecutarla recae en las autoridades federales, actualmente bajo control de la administración de Donald Trump.
Eso significa que, en la práctica, la decisión sobre si Netanyahu enfrentaría consecuencias legales en suelo estadounidense depende del gobierno federal, no del municipio de Nueva York.
La salida de delegados durante el discurso de Netanyahu se ha repetido en ediciones anteriores de la Asamblea General, pero la coincidencia esta vez con el debate abierto sobre la orden de la CPI le da una dimensión política más amplia. Lo que sigue es ver si la administración Trump responde al llamado del alcalde o, como todo indica, lo ignora.



