La Corte Suprema de EE.UU. levanta restricciones a las deportaciones a terceros países
El tribunal de mayoría conservadora suspendió los límites impuestos por jueces inferiores y deja abierto el camino para que el gobierno de Trump expulse inmigrantes a naciones distintas a la suya.

La Corte Suprema de Estados Unidos levantó este martes 29 de septiembre las restricciones a las deportaciones a terceros países, despejando el camino al gobierno del presidente Donald Trump para expulsar inmigrantes en situación irregular a naciones distintas a las de su origen. La decisión, adoptada por la mayoría conservadora del tribunal en contra del voto de los tres magistrados progresistas, suspende hasta nuevo aviso los límites que habían impuesto instancias inferiores.
La batalla legal que llegó al más alto nivel
El conflicto arrancó en febrero, cuando un juez federal de Boston determinó que todo inmigrante sometido a una expulsión hacia un país distinto al suyo debía tener la oportunidad de alegar el riesgo de persecución o tortura en ese destino. Un tribunal de apelaciones confirmó esa postura el 18 de septiembre, pero la Administración Trump acudió de urgencia a la Corte Suprema para pedir la suspensión provisional del fallo.
El alto tribunal accedió. El caso regresará al pleno en diciembre, cuando los nueve magistrados examinen el fondo del asunto.
Trump: las deportaciones a terceros países son "herramienta esencial"
El asesor jurídico del Ejecutivo, John Sauer, argumentó ante la Corte que los fallos de instancias inferiores generaban "problemas logísticos importantes". Citó como ejemplo concreto que el Departamento de Seguridad Interior se vio obligado a cancelar un vuelo con destino a tres países distintos que trasladaba a 70 extranjeros condenados penalmente.
Sauer defendió que las deportaciones a terceros países constituyen una "herramienta esencial" para expulsar a ciertos inmigrantes, entre ellos, según sus palabras, "los peores delincuentes extranjeros".
Qué sigue a partir de ahora
Con las restricciones levantadas, el gobierno de Trump queda habilitado para reanudar los vuelos de deportación hacia terceros países mientras el caso avanza en los tribunales. La Corte Suprema no resolvió el fondo del debate: ese pronunciamiento definitivo está previsto para diciembre, y la decisión que salga de esa audiencia marcará los límites reales de la política migratoria de la administración en este frente.



