Las elecciones en Haití cuestan US$120 millones en plena crisis
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé anunció los fondos para el Consejo Electoral Provisional y pidió más apoyo internacional contra las bandas armadas que dominan el país.

La crisis de Haití volvió a quedar expuesta este sábado 17 de octubre cuando el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé aprovechó la conmemoración del 220 aniversario de la muerte del héroe nacional Jean-Jacques Dessalines para hacer un llamado urgente a la unidad nacional y al restablecimiento de la autoridad del Estado.
El acto se celebró en Puerto Príncipe en medio de una situación de emergencia sin precedentes: las bandas armadas controlan la mayor parte de la capital, más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas este año por esa violencia, y el país no ha podido celebrar elecciones en varios años.
El dinero para las elecciones y la fecha que nadie garantiza
Fils-Aimé anunció una asignación de 120 millones de dólares hasta 2027 para financiar los trabajos del Consejo Electoral Provisional (CEP), el organismo responsable de organizar los comicios presidenciales y legislativos. Sin embargo, el proceso sigue siendo profundamente incierto: la primera vuelta está fijada para el 13 de diciembre, y faltan menos de dos meses para esa fecha. Las elecciones ya fueron aplazadas varias veces desde 2021 y en este año debían haberse celebrado el 30 de agosto.
El último presidente haitiano elegido por voto popular fue Jovenel Moïse, quien asumió en febrero de 2017 y fue asesinado el 7 de julio de 2021 en su residencia de Puerto Príncipe por mercenarios colombianos. Desde entonces, el vacío de legitimidad democrática no ha hecho más que profundizar la crisis de Haití.
Fils-Aimé pide más presión contra el tráfico de armas
En el acto conmemorativo, el primer ministro fue directo sobre la raíz del problema: las armas que alimentan a las pandillas entran desde afuera y con financiamiento externo.
"No podemos hablar de paz mientras sigan entrando armas ilegales en nuestro territorio y quienes están detrás de ello permanezcan impunes", declaró Fils-Aimé.
Por eso renovó su llamado a los socios internacionales para que refuercen el apoyo a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), creada hace un año por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Su mandato fue renovado por seis meses el pasado 29 de septiembre.
Un plan de seguridad con números, pero sin certezas en el terreno
El gobierno haitiano presentó también su hoja de ruta en materia policial y militar: un programa de formación de 4,000 agentes de policía al año y 15,000 soldados en los próximos tres años. Las cifras suenan ambiciosas frente a una realidad donde las bandas armadas controlan amplias zonas de la capital.
Según la ONU, esos grupos son los presuntos responsables de más de 230 secuestros y de agresiones sexuales contra más de mil mujeres y niñas en lo que va de año.
La memoria de Dessalines como espejo incómodo
El primer ministro usó la figura del prócer para interpelar a las autoridades y a la sociedad. "Honrar a Dessalines no consiste simplemente en realizar una bella exhibición cada 17 de octubre. Debemos pasar a la acción para garantizar una visión viva y defender los derechos del pueblo", afirmó.
Dessalines lideró la independencia haitiana proclamada el 1 de enero de 1804 y fue asesinado exactamente 220 años atrás, el 17 de octubre de 1806, a los 48 años. Su legado es invocado en cada crisis nacional, pero las condiciones del país difícilmente se parecen a lo que él imaginó.
Lo que sigue es la pregunta que nadie puede responder con certeza: si las elecciones del 13 de diciembre podrán celebrarse o se convertirán en otro aplazamiento más de una democracia que lleva cinco años sin presidente electo.



