Condenan a 20 años al hombre que mató en disputa por brujería en Santo Domingo Este
Juan Carlos Abreu Romero acuchilló a Joselin Antonie, de 72 años, el 1 de marzo de 2025, alegando que la víctima le había hecho daño con hechicería. También deberá pagar RD$2 millones en indemnización.

Un hombre recibió una condena por brujería que le costará 20 años detrás de las rejas: el Segundo Tribunal Colegiado de Santo Domingo Este sentenció a Juan Carlos Abreu Romero por causar la muerte a cuchilladas de Joselin Antonie, de 72 años y de nacionalidad haitiana, en un hecho ocurrido el 1 de marzo de 2025 en el sector Luz María, Santo Domingo Este.
La víctima perdió la vida a raíz de las heridas recibidas durante la agresión. Según el expediente judicial, la disputa se desató porque Abreu Romero señalaba a Antonie de haberle provocado daños mediante prácticas de hechicería.
Lo que estableció el tribunal
El tribunal, presidido por el magistrado Julio de los Santos Morla e integrado además por Yuri Cuevas de la Cruz y Ana Miledys Taveras, declaró a Abreu Romero culpable de infringir los artículos 295 y 304 del antiguo Código Penal, relativos al homicidio voluntario. También fue hallado responsable de violar los artículos 83 y 86 de la Ley 631-16 sobre Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
El Ministerio Público presentó los elementos probatorios que sustentaron la acusación y demostraron la responsabilidad penal del condenado en el hecho.
Najayo y una factura de RD$2 millones
Abreu Romero cumplirá la pena de 20 años en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, ubicado en San Cristóbal. Además de la prisión, el tribunal le impuso el pago de una indemnización de RD$2 millones a los familiares de la víctima.
El crimen, reconstruido
Según los hechos establecidos en el expediente, el incidente ocurrió la mañana del 1 de marzo de 2025. En medio de la discusión, Abreu Romero utilizó un arma blanca para agredir a Antonie en distintas partes del cuerpo. Las heridas provocadas causaron posteriormente su fallecimiento.
La condena por brujería como detonante de un crimen pone en evidencia cómo las creencias en hechicería pueden escalar hasta la violencia extrema. Lo que queda pendiente: si los familiares de Antonie podrán hacer efectivo el cobro de la indemnización ordenada por el tribunal.



