Estafa en concurso de oposición docente: maestra pagó RD$880,000 para "arreglar" notas y la condenaron
Una mujer prometió modificar calificaciones del concurso docente y conseguir nombramientos en el Minerd. La realidad: tres años de prisión y RD$1,380,000 a devolver.

El concurso de oposición docente se convirtió en el anzuelo perfecto para una estafa que terminó en los tribunales de Barahona. Aspirantes al sistema educativo público entregaron hasta RD$880,000 bajo la promesa de que una mujer les "arreglaría" las calificaciones y les garantizaría un nombramiento en el Ministerio de Educación (Minerd). Los resultados nunca llegaron — pero sí la condena.
Ana Minerva Terrero Sánchez fue declarada culpable de estafa y condenada a tres años de prisión por la jueza Santa Kenia Pérez Féliz, del Tribunal Unipersonal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Barahona. El Ministerio Público informó del fallo este martes.
La promesa: plazas, notas modificadas y hasta puestos para familiares
Según la acusación fiscal, Terrero Sánchez aseguraba tener contactos clave dentro del sistema educativo. Su oferta incluía intervenir en las calificaciones del concurso de oposición, garantizar plazas y hasta conseguir nombramientos para familiares de quienes le pagaran.
El Ministerio Público sostuvo que la mujer aprovechó su condición de empleada de una entidad pública para darle credibilidad al esquema y convencer a varias personas de que mantenía vínculos directos tanto en el Minerd como en el Distrito Educativo de Barahona.
La oferta era particularmente atractiva: para muchos docentes, el concurso de oposición docente es la única puerta de entrada al sistema educativo público, y la promesa de "saltarse" esa barrera tenía un precio que varios estuvieron dispuestos a pagar.
El momento en que todo se derrumbó
El engaño comenzó a quedar al descubierto cuando llegaron los resultados oficiales. Una de las víctimas comprobó que ni ella ni sus familiares habían aprobado las pruebas ni recibido los nombramientos prometidos, a pesar del dinero entregado.
El 31 de octubre presentó la denuncia formal. Luego vino una segunda etapa de engaño: Terrero Sánchez reconoció la deuda y prometió devolver el dinero. Esa promesa tampoco se cumplió. El caso terminó judicializado.
La investigación estuvo encabezada por el fiscal Johedis Medina. En el juicio participaron la fiscal Vilmania Pérez y la fiscalizadora Fiordaliza Gómez. La acusación presentó al tribunal las evidencias sobre cómo se produjeron la entrega del dinero y las promesas realizadas a las víctimas. La jueza Pérez Féliz consideró válidos los elementos probatorios y declaró a Terrero Sánchez culpable.
La pena: prisión, restitución e indemnización
La jueza ordenó que Terrero Sánchez cumpla los tres años de prisión en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Baní, en la provincia Peravia. Además, deberá devolver los RD$880,000 sustraídos mediante la estafa y pagar otros RD$500,000 como indemnización a una de las víctimas denunciantes — un total de RD$1,380,000.
No es la primera vez: un historial que ya asomaba en 2024
El fallo de esta semana no es la primera señal de alerta con el nombre de Terrero Sánchez. Registros periodísticos muestran que en abril de 2024 su nombre ya había aparecido vinculado a una acusación similar en Barahona. En aquella ocasión, medios locales reportaron su arresto por orden judicial luego de que una mujer la acusara de recibir RD$50,000 bajo la promesa de conseguirle un nombramiento en Educación.
El Ministerio Público aclaró que no existe evidencia de que Terrero Sánchez tuviera realmente capacidad para alterar las evaluaciones del concurso de oposición docente, ni de que funcionarios del Minerd hayan participado en el esquema.
¿Qué sigue?
La condena cierra el caso penal, pero deja abiertas preguntas sobre cuántos aspirantes a la docencia pudieron haber sido víctimas de esquemas similares en distintas regiones del país. La sentencia fue emitida desde Barahona, pero la vulnerabilidad que explotó Terrero Sánchez — la desesperación por conseguir un puesto en el sistema público — no tiene geografía fija.



