El Defensor del Pueblo exige combatir el crimen desde las cárceles y respetar el derecho a la vida
Pablo Ulloa cuestionó los enfrentamientos armados entre la Policía y antisociales, y reclamó una estrategia más profunda contra el crimen organizado.

El Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, encendió el debate este viernes al señalar que los intercambios de disparos entre la Policía Nacional y antisociales violan la Constitución dominicana y reclamar que el Estado combata el crimen desde las cárceles, no solo en la calle.
Ulloa, quien dirige la institución encargada de velar por los derechos fundamentales de los ciudadanos, planteó que la respuesta policial no puede limitarse a eliminar a los delincuentes sin explotar la inteligencia que estos podrían aportar.
"La seguridad ciudadana no puede quedarse en chapeo"
La frase más contundente del funcionario apunta directo al corazón del debate: «La seguridad ciudadana no puede quedarse en chapeo. Luego que es ejecutado o que existe un intercambio de disparos, ¿qué hacemos con la información que tenía ese delincuente?».
Con esa pregunta, Ulloa pone sobre la mesa un argumento que va más allá del debate de derechos humanos: cada persona que muere en un enfrentamiento es también una fuente de inteligencia perdida sobre redes criminales, narcotráfico y crimen organizado.
Constitución en mano: los artículos que Ulloa invocó
El Defensor del Pueblo respaldó su postura en la propia Carta Magna. Citó el artículo 37, que consagra el derecho a la vida desde la concepción, y el artículo 255, que establece la responsabilidad de la Policía Nacional de resguardar la seguridad ciudadana y auxiliar al Ministerio Público, no de actuar como tribunal ejecutor.
Bajo ese marco legal, Ulloa sostuvo que los enfrentamientos registrados en los últimos días no solo generan cuestionamientos éticos, sino que representan una vulneración directa al texto constitucional.
Intervenir las cárceles y separar a los presos por tipo de delito
La propuesta concreta de Ulloa pasa por las cárceles. El funcionario sugirió que las autoridades intervengan los centros penitenciarios y, dentro de ellos, separen a los imputados por delitos de sangre de los que pertenecen al crimen organizado. Esa clasificación, argumentó, permitiría atacar las organizaciones criminales con mayor eficacia desde adentro.
Además, Ulloa amplió el enfoque y reclamó que el Estado enfrente de manera directa el narcotráfico y la ciberseguridad como ejes de una estrategia integral, y no como problemas secundarios frente a la urgencia del día a día.
Llamado al fortalecimiento institucional
El Defensor del Pueblo cerró su intervención con un llamado al fortalecimiento de las instituciones, reconociendo que el problema de la seguridad ciudadana no se resuelve solo con operativos en la calle. La pregunta que deja abierta es si el Gobierno y la Policía Nacional tomarán en cuenta estas recomendaciones, o si el debate quedará, una vez más, sin respuesta oficial.



