El Centro Cardiovascular Santo Domingo trata más de 100 pacientes con su Código Ictus en el primer año
El programa de atención coordinada para accidentes cerebrovasculares celebró su primer aniversario con médicos, especialistas y colaboradores que impulsaron el proyecto desde el inicio.

El Centro Cardiovascular Santo Domingo cumplió un año con su Código Ictus y los números ya hablan solos: más de 100 pacientes con accidente cerebrovascular (ACV) recibieron atención especializada desde que el programa arrancó, en lo que representa un antes y un después para el tratamiento de esta emergencia neurológica en el país.
El programa nació para reducir los tiempos críticos que determinan las posibilidades de recuperación de un paciente con ACV. La apuesta fue simple pero difícil de ejecutar: coordinar en tiempo real los servicios de emergencia, neurología vascular, imágenes, enfermería, cuidados críticos y neurointervencionismo para que cada minuto cuente.
Un primer año de logros y reflexión
La celebración del aniversario reunió a médicos especialistas, referidores y colaboradores que construyeron el equipo desde cero. La doctora Vifranny Espaillat Durán, neuróloga vascular y coordinadora de la Unidad de Ictus del Centro Cardiovascular Santo Domingo, presentó una retrospectiva titulada "Dónde comenzamos, dónde estamos y hacia dónde vamos", donde repasó la evolución del proyecto y los retos que aún quedan por delante.
Los neurocirujanos endovasculares Amaury García y Juan Ramírez, integrantes del equipo, expusieron el avance de la trombectomía mecánica como herramienta terapéutica para pacientes con ictus isquémico y explicaron el impacto de las terapias de reperfusión cerebral cuando el paciente llega a tiempo.
"Durante estos primeros 12 meses, más de 100 pacientes con accidente cerebrovascular han sido tratados a través del Código Ictus del Centro Cardiovascular Santo Domingo, consolidando un modelo de atención coordinada y oportuna para una de las principales emergencias neurológicas", señalaron los doctores Ramírez, García y Espaillat.
El tiempo es el recurso más escaso
La coordinadora del programa fue directa sobre lo que está en juego cada vez que llega un caso.
"Cuando hablamos de Código Ictus hablamos de tiempo, coordinación y trabajo en equipo. Cada paciente representa una historia familiar y una oportunidad de cambiar el curso de una enfermedad que puede dejar secuelas importantes si no se actúa con rapidez", expresó la doctora Espaillat Durán.
El modelo exige que todos los engranajes funcionen al mismo tiempo: desde el paramédico que llega primero hasta el especialista que toma la decisión en sala. Sin esa cadena, los minutos que podrían salvar funciones neurológicas se pierden.
Lo que viene para el programa
Con el primer año cerrado, el Centro Cardiovascular Santo Domingo ya tiene la mirada puesta en la siguiente etapa. La institución informó que el enfoque estará en mejorar los procesos asistenciales y ampliar el acceso de los pacientes a las terapias de reperfusión cerebral cuando las necesiten.
El objetivo es que el Código Ictus no sea solo un programa del Centro Cardiovascular, sino un estándar que fortalezca la atención del accidente cerebrovascular en toda la red médica del país. La próxima fase del proyecto también contempla seguir articulando a los profesionales involucrados en las distintas etapas del proceso asistencial.



