Cepal urge a América Latina a reducir brechas estructurales
El organismo presentó su informe en el 41º período de sesiones celebrado este miércoles en Santiago de los Caballeros, donde puso sobre la mesa tres transformaciones urgentes: digitalización, integración regional y fiscalidad.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) lanzó este miércoles 7 de octubre una advertencia directa: la región necesita cerrar brechas estructurales que frenan su desarrollo o quedará atrapada en un mundo con reglas que ya cambiaron. El llamado llegó desde Santiago de los Caballeros, donde arrancó el 41º período de sesiones del organismo.
El informe presentado, titulado Gestión de las transformaciones en una era de rupturas, identifica once transformaciones fundamentales que los países latinoamericanos y caribeños deben emprender. De esas once, tres se debatieron en el período anterior celebrado en Lima en 2024, y esta semana en República Dominicana se pusieron a consideración otras tres consideradas urgentes en el contexto geopolítico actual.
Las tres prioridades que el mundo ya no puede esperar
Las transformaciones que la Cepal colocó en el centro del debate en Santiago de los Caballeros son el aprovechamiento de la transformación digital y la inteligencia artificial (IA), el avance hacia una nueva etapa de integración regional, y la construcción de una macroeconomía sólida con una fiscalidad sana y fuerte.
El secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, fue claro al presentar el documento: son «transformaciones que duran diez, veinte, treinta años» y por eso exigen alianzas y diálogo social que las sostengan más allá de cualquier gobierno. «El mundo cambió, no podemos seguir pensando en el mundo del siglo XX, es un mundo distinto», afirmó.
El peligro de la IA sin estrategia
Sobre la inteligencia artificial, el informe advierte que «estas tecnologías no son neutrales»: pueden profundizar las desigualdades y consolidar la dinámica de centro y periferia, o bien convertirse en «una herramienta decisiva para acelerar la convergencia productiva, social e institucional» si se gestionan con políticas activas y coordinadas. La Cepal señala que mientras las economías avanzadas se ubican en «un polo de alta digitalización», en el extremo opuesto está «la gran mayoría de las economías en desarrollo, incluidos casi todos los países de América Latina y el Caribe».
La tecnología, según el estudio, puede impactar simultáneamente tres frentes ligados a lo que el organismo llama «las trampas del desarrollo»: aumentar la productividad, reducir brechas de acceso y oportunidades, y modernizar la capacidad institucional del Estado.
Las tres trampas que ya tienen nombre
Esas trampas del desarrollo, identificadas por la Cepal desde 2024, son la «baja capacidad para crecer», la «alta desigualdad, baja movilidad y débil cohesión sociales» y las «capacidades institucionales débiles y gobernanza poco efectiva». El informe añade que «el multilateralismo se ha erosionado y la gobernanza mundial está hoy más fragmentada que en cualquier otro momento de los últimos ochenta años», un contexto que agrava cada una de esas trampas.
Integración regional: 65 años de resultados modestos
En materia de integración económica, el documento es igual de directo: a pesar de las múltiples iniciativas lanzadas en los últimos 65 años, «los resultados alcanzados han sido en general modestos en lo que respecta al dinamismo de los flujos intrarregionales de comercio e inversión extranjera directa». Por eso, la integración regional aparece como otra transformación que no admite más demora.
El período de sesiones continúa en Santiago de los Caballeros. Los gobiernos de la región tendrán que debatir cómo y en qué plazo avanzan en las once transformaciones que la Cepal considera indispensables para cerrar brechas estructurales y reposicionarse en un orden mundial que, según el propio organismo, ya no funciona con las reglas de antes.



