Centro de masajes clausurado en Santo Domingo por operar sin licencia y denuncia de abuso
El Ministerio de Salud Pública cerró el local Toque Angelical tras una inspección que confirmó que funcionaba de forma clandestina, sin permisos y con personal no capacitado.

El Ministerio de Salud Pública ordenó este sábado 19 de septiembre el cierre inmediato del centro de masajes Toque Angelical, en Santo Domingo, luego de confirmar que el establecimiento operaba de forma completamente clandestina: sin licencia de habilitación y con personal sin la capacitación requerida para ofrecer servicios de bienestar al público.
El centro de masajes fue clausurado tras una denuncia viralizada en redes sociales y medios de comunicación, en la que una paciente afirmó haber sido víctima de un contacto inapropiado durante la prestación de un servicio en el local. La difusión del caso fue suficiente para activar la maquinaria de fiscalización del Estado.
Inspectores comprueban violaciones en el sitio
Técnicos de la Dirección de Habilitación y Acreditación de Salud Pública acudieron al establecimiento para realizar una inspección formal. En el operativo verificaron que el local ofrecía masajes terapéuticos de relajación y procedimientos de drenaje linfático al público, todo eso sin contar con los permisos oficiales que exige la ley para operar ese tipo de centro de salud en el país.
La institución rectora del sector salud señaló que estas acciones "forman parte de los programas permanentes de vigilancia y control sanitario orientados a blindar la seguridad de la ciudadanía." En otras palabras: Salud Pública no actuó por iniciativa propia, sino porque la denuncia ciudadana fue lo suficientemente fuerte como para obligarla a moverse.
Más operativos de inspección en todo el país
El Ministerio de Salud Pública anunció además que intensificará los operativos de inspección en todo el territorio nacional, con el objetivo de evaluar y regularizar los comercios que prestan servicios vinculados a la salud. La promesa es garantizar el cumplimiento estricto de los estándares de calidad vigentes.
La pregunta que queda abierta es cuántos establecimientos similares operan hoy sin licencia y sin que ninguna denuncia los exponga. El caso Toque Angelical deja en evidencia que la fiscalización no es proactiva: sin la viralización de la denuncia de la paciente, el local habría seguido funcionando. Las autoridades no aclararon si el personal del local enfrenta algún proceso adicional por la denuncia de contacto inapropiado, ni si la paciente afectada recibió seguimiento institucional.
Lo que sigue: la ciudadanía deberá esperar para ver si los operativos prometidos se materializan más allá de este caso puntual, o si la acción de Salud Pública se queda en un cierre reactivo impulsado por la presión de las redes sociales.



