Los caminos de Buena Vista siguen rotos y sus residentes ya no creen en promesas
Familias, estudiantes y agricultores de Buena Vista, Jarabacoa, exigen al director de la Junta Distrital un plan concreto con fechas y obras reales para arreglar las vías vecinales.

Los caminos de Buena Vista, en Jarabacoa, llevan tanto tiempo en mal estado que sus residentes ya no quieren escuchar anuncios: quieren ver máquinas y asfalto. El deterioro de las vías vecinales de esta comunidad sigue obstaculizando el día a día de las familias, el acceso de los estudiantes a sus escuelas y el traslado de productos agrícolas que sostienen la economía local.
El reclamo es directo: las promesas de reparación siguen acumulándose sin que nadie presente un cronograma claro ni inicie las obras. Según lo publicado por De Último Minuto, los propios residentes señalan que los anuncios y las fotografías pueden documentar una gestión, pero no sustituyen el trabajo que las comunidades necesitan.
Un llamado al director de la Junta Distrital
La presión apunta a una sola figura: el director de la Junta Distrital de Buena Vista. Los residentes exigen que esa autoridad municipal presente información precisa, con los caminos que serán intervenidos, las fechas de inicio de las obras y las medidas de mantenimiento previstas para después de la reparación.
"Las comunidades necesitan hechos, no promesas. La reparación de los caminos vecinales es una necesidad que requiere planificación, compromiso y seguimiento, especialmente para quienes dependen de estas vías para trabajar, estudiar y trasladarse diariamente", resume el planteamiento de los afectados.
El impacto en el bolsillo y la vida diaria
El problema no es solo de comodidad. Las malas condiciones de los caminos de Buena Vista golpean directamente la economía de los agricultores, que enfrentan dificultades para sacar su producción al mercado, y complican la asistencia de los niños y jóvenes a los centros educativos. En zonas rurales, una vía en mal estado puede significar pérdida de cosecha, ausencias escolares y aislamiento.
Los residentes son claros en su mensaje: las expectativas deben convertirse en resultados verificables. La ciudadanía ya evaluó los anuncios y los encontró insuficientes.
Qué sigue
El llamado queda formalizado y ahora la pelota está en la cancha de las autoridades municipales. Lo que falta saber es si la Junta Distrital de Buena Vista responderá con un plan de trabajo transparente o si la espera se extenderá. Los residentes, por su parte, dejaron claro que ya terminaron de esperar promesas: "Las promesas no arreglan caminos; el trabajo sí."



