Los bates del equipo amarillo siguen sin despertar
Urueta admitió que los bateadores clave no han producido tras la caída 6-2 ante el Licey, y explicó por qué dejó al zurdo Génesis Cabrera ante Barrero en el momento decisivo.

Los bates del equipo amarillo llevan semanas sin aparecer, y la derrota del sábado 24 de octubre ante los Tigres del Licey lo volvió a dejar en evidencia. Las Águilas Cibaeñas cayeron 6-2 pese a haber abierto el marcador desde el primer inning, y su propio dirigente, Luis "Pipe" Urueta, salió a reconocer sin filtros que los bates del equipo amarillo todavía no están rindiendo lo que se espera.
"Un equipo que se caracterizó por su ofensiva, sus jugadores clave todavía no han hecho el trabajo y, bueno, hay que ser pacientes, hay que seguir trabajando", declaró Urueta al término del partido.
Una ventaja desperdiciada desde el primer episodio
El cuadrangular de dos carreras que conectó Jorge Bonifacio en la primera entrada puso a las Águilas 2-0 arriba y encendió el entusiasmo. Pero ahí terminó la historia ofensiva de los aguiluchos. El abridor azul, Vladimir Gutiérrez, los mantuvo bajo control durante cuatro entradas largas y parte de la quinta sin que el conjunto santiaguero pudiera reaccionar.
Urueta lo expresó con frustración: "Hoy en el primer inning Bonifacio nos da la ventaja y, digamos que el momentum era a nuestro favor, las cosas lucían bastante bien, pero la ofensiva se cayó enseguida."
La jugada que terminó girando el partido
El momento que define el partido llegó cuando Urueta optó por sostener al zurdo Génesis Cabrera frente a José Barrero, bateador derecho del Licey. La lógica táctica tenía respaldo estadístico: los registros de Barrero frente a abridores zurdos son históricamente menos favorables para el bateador, y el propio Cabrera venía con números positivos en esos cruces.
El problema fue la ejecución. "Génesis ha tenido buenos números contra Barrero y Barrero históricamente no le batea tan bien a los lanzadores zurdos", justificó el capataz. Pero el lanzamiento no llegó donde tenía que llegar: "Piché un agente secreto que se le quedó en el medio y, por fortuna de ellos, Barrero conecta el doble que da la ventaja", reconoció Urueta sin buscar excusas.
Paciencia, trabajo y un despertar que no termina de llegar
El cuerpo técnico sigue apostando a que la producción ofensiva repuntará. Urueta cerró sus declaraciones con un mensaje de confianza hacia los bateadores: "Estamos haciendo todo lo posible para que llegue este buen momento y ese despertar ofensivo ocurra de manera pronta."
Las Águilas Cibaeñas son históricamente uno de los clubes con más tradición ofensiva del béisbol invernal dominicano, lo que hace más llamativa la sequía de los bates en este inicio de temporada. Que el propio manager lo reconozca públicamente añade presión sobre los titulares para que encuentren su ritmo cuanto antes.
Qué sigue para los aguiluchos
La derrota ante el Licey deja a las Águilas con la tarea urgente de activar a sus principales bateadores antes de que el calendario los deje sin margen. El roster tiene el talento; la pregunta que la afición aguilucha se hace cada noche es cuánto más hay que esperar para verlo.



