EE.UU. retira todos sus bombarderos B-1 de la base aérea de Fairford por amenazas vinculadas a Irán
Trump confirmó el lunes que los aviones abandonaron la instalación británica tras "algunas amenazas" que él vincula con Teherán; seis detenidos fueron puestos en libertad bajo fianza.

Estados Unidos retiró todos sus bombarderos B-1 de la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra, después de que sus comandantes recibieran nuevas amenazas vinculadas a Irán. El presidente Donald Trump lo confirmó el lunes 5 de octubre ante periodistas en la Casa Blanca, en lo que representa un movimiento inusual que encendió alarmas a ambos lados del Atlántico.
"Hubo algunas amenazas y en lugar de tentar al enemigo (...) los movimos un poco, no muy lejos", dijo Trump. El mandatario aseguró también que las autoridades conocen la identidad de quienes formularon la amenaza y que "estarían vinculadas a Irán".
El detonante: furgonetas sospechosas y un agricultor que alertó
El episodio comenzó el 27 de septiembre, cuando un agricultor local denunció la presencia de un grupo de hombres con varias furgonetas realizando actividades "sospechosas" cerca de la instalación. La policía británica respondió de inmediato y desató una importante investigación antiterrorista. Los cinco sospechosos detenidos en ese momento, más un ciudadano británico-iraní arrestado después, fueron todos liberados bajo fianza. Los investigadores no hallaron explosivos en los vehículos, pero sí "una cantidad de gasolina", según confirmó la propia policía.
Trump declinó comentar un informe que señalaba que la amenaza involucraba drones de ataque, pero lanzó una advertencia directa: "No puedo decirle eso, pero si lo hicieron, sufrirán enormemente".
Pentagono confirma el retiro; Washington y Londres discrepan en el tono
El Pentágono confirmó el retiro de las aeronaves el domingo. Un funcionario estadounidense no identificado dijo a CNN que los bombarderos fueron trasladados tras "una nueva amenaza no especificada" y que el episodio fue un "incidente real". Según esa misma fuente, resultó inusual que los aviones fueran devueltos a sus bases de origen en lugar de desplegarse en otra base de la región.
Dos funcionarios que citó el New York Times agregaron que la situación se volvió urgente en las últimas 24 horas, aunque la nueva información era parte de las mismas advertencias surgidas tres semanas atrás.
Pese a todo, el secretario de Estado Marco Rubio intentó calmar las aguas: "Tengo confianza en la seguridad de todas las bases" estadounidenses, afirmó el lunes, y elogió la "estrecha colaboración" entre Washington y Londres. Por su parte, el portavoz del primer ministro británico Andy Burnham respondió con un sí directo cuando se le preguntó si Fairford es segura. "Hemos desarrollado y probado métodos para defender nuestras bases en todo el país y en todo el mundo", aseguró.
Irán niega todo; Washington critica la liberación de los detenidos
La embajada iraní en Londres rechazó y condenó "categóricamente" cualquier especulación sobre la implicación de Teherán. Sin embargo, Burnham había dicho la semana pasada que existen "fuertes indicios de que Irán desempeñó un papel" en el incidente.
La liberación de los seis detenidos generó fricciones entre ambos aliados. Trump fue tajante: "Yo no habría hecho eso". Rubio, por su parte, señaló que el caso implica "claramente a un actor extranjero", sin ofrecer más detalles.
El contexto: Fairford, la única base continental del Reino Unido usada contra Irán
Fairford no es una base cualquiera. En marzo pasado, el Reino Unido autorizó a Estados Unidos a utilizarla para "operaciones defensivas específicas en Irán", y desde entonces bombarderos estadounidenses y otros aviones han operado desde allí con regularidad. Es la única base aérea en la parte continental británica con ese propósito, lo que la convierte en un objetivo de alto valor estratégico.
Las especulaciones sobre el incidente van desde una amenaza terrorista hasta el posible robo de combustible, en un momento en que los precios de la energía en el Reino Unido alcanzan máximos históricos esta semana. Lo que queda pendiente es si los seis liberados bajo fianza enfrentarán cargos formales y si Washington decidirá regresar sus bombarderos a suelo británico en algún momento próximo.



