32 tripulantes de barcos hundidos por EE.UU. quedan en libertad condicional en Ecuador
Una jueza ordenó la liberación de los pescadores ecuatorianos bajo la condición de que no salgan del país y se presenten semanalmente ante la fiscalía.

Treinta y dos tripulantes de dos de los barcos hundidos por EE.UU. en el océano Pacífico quedaron en libertad condicional este martes en Ecuador, luego de ser procesados por el presunto delito de asociación ilícita. Los hombres pertenecían a las embarcaciones Conquista 2 y María Candelaria, destruidas la semana pasada por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental de Estados Unidos.
Una jueza determinó que la detención en alta mar había sido legal y, acogiendo la solicitud de la Fiscalía, ordenó la liberación de los tripulantes. La condición: no pueden salir de Ecuador y deben presentarse ante el fiscal encargado de la causa una vez por semana.
Los abogados dicen que no hay pruebas
Steven Alvia, abogado de varios de los procesados, rechazó de frente el inicio de la investigación. "Confiamos en la justicia del país y que el día 28 de septiembre se va a ratificar la inocencia de nuestros representados", declaró a medios locales, en referencia a la audiencia de procedimiento directo ya fijada para esa fecha.
Alvia aseguró, además, que la Fiscalía no contaba con pruebas del supuesto delito. Los familiares de los tripulantes, quienes los recibieron en la ciudad portuaria de Manta el lunes, también negaron cualquier vínculo de sus parientes con el narcotráfico.
Cinco barcos hundidos desde el 28 de agosto
El caso de estos 32 hombres es parte de una operación más amplia. Desde el 28 de agosto, al menos cinco embarcaciones ecuatorianas han sido hundidas por fuerzas de EE.UU. en coordinación con el Gobierno ecuatoriano. El Comando Sur estadounidense sostiene que los barcos funcionaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible para operaciones del grupo criminal Los Choneros, el más antiguo de Ecuador y asociado al Cartel de Sinaloa de México, declarado organización terrorista por Washington.
No obstante, la semana anterior, otro juez ya había dejado en libertad a 28 tripulantes del Conquista 2 y del OM2 al no hallar indicios suficientes de delito, lo que suma presión sobre la teoría del Gobierno.
La sombra de la CIA y ocho pescadores desaparecidos
El escándalo va más allá de estos cinco casos. Pescadores y familiares denuncian supuestos ataques a otras tres embarcaciones realizados en enero y marzo de este año, cerca de las Islas Galápagos, que ni EE.UU. ni Ecuador han reconocido oficialmente. Uno de esos incidentes involucra la desaparición de ocho pescadores que salieron en enero a bordo de la embarcación Fiorella y no han sido localizados.
Según The Washington Post, esos tres ataques formaron parte de una operación encubierta de la CIA, independiente a la campaña antinarcóticos que EE.UU. opera desde septiembre del año pasado en el Caribe y el Pacífico. Amnistía Internacional ya pidió que se investigue la presunta participación estadounidense en la desaparición de los ocho pescadores.
EE.UU. llega a Quito en medio de la polémica
En ese contexto tenso, el secretario de Estado de EE.UU. llegará este miércoles a Quito en el marco de una gira que incluye también Colombia y Perú, entre el 8 y el 10 de septiembre. La visita llega mientras crecen las preguntas sobre el alcance real de la cooperación binacional y sobre qué pasó con los pescadores del Fiorella. La audiencia del 28 de septiembre será la próxima fecha clave para saber si Ecuador sostiene los cargos contra los tripulantes liberados, o si el caso se derrumba por falta de pruebas.



