El alto el fuego en Gaza cumple un año con promesas rotas
Hamás sigue armado, Israel no se ha retirado por completo y 1.7 millones de desplazados esperan una reconstrucción que cuesta US$71,400 millones y apenas avanza.

El alto el fuego en Gaza cumplió este sábado 10 de octubre un año desde su entrada en vigor, y el balance es de promesas incumplidas: Hamás no se ha desarmado, Israel no ha completado su retirada y la reconstrucción del territorio palestino apenas despega.
El acuerdo, impulsado por Estados Unidos, comenzó a implementarse el 10 de octubre de 2025. Tres días después de su arranque, Hamás liberó a los 20 rehenes israelíes que permanecían con vida, mientras Israel excarceló a cientos de prisioneros y detenidos palestinos.
Los ataques no pararon
Desde la tregua, Israel no ha registrado cohetes disparados desde Gaza por parte de Hamás. Washington, junto a aliados extranjeros, estableció un centro de coordinación cerca de la frontera para supervisar el cumplimiento del acuerdo.
Sin embargo, las operaciones militares israelíes no cesaron del todo. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios informó que, hasta finales de septiembre, el Ministerio de Salud de Gaza contabilizaba 1,431 palestinos que perdieron la vida desde el anuncio del alto el fuego en Gaza; reportes posteriores sitúan la cifra por encima de 1,400. La ONU también advierte que alrededor de dos tercios del territorio permanecen inaccesibles o bajo fuertes restricciones, mientras continúan ataques aéreos, operaciones terrestres y otras acciones militares.
Desarme y retirada: los puntos muertos
El plan original contemplaba una transición política en Gaza, el desarme de Hamás, una retirada progresiva de las tropas israelíes y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización. Un año después, ninguno de esos pilares se ha cumplido a cabalidad: Israel todavía no ha completado su retirada y Hamás no se ha desarmado.
La reconstrucción, un reto de US$71,400 millones
La reconstrucción avanza a paso de tortuga. Naciones Unidas estima que las necesidades de recuperación del territorio ascienden a US$71,400 millones, mientras alrededor de 1.7 millones de personas continúan viviendo en condiciones de desplazamiento.
El panorama al cumplirse el primer año del alto el fuego en Gaza es el de una tregua frágil: los cañones no se escuchan con la misma intensidad de antes, pero los grandes acuerdos de fondo siguen sin materializarse. Lo que queda por saber es si las partes y los mediadores internacionales encontrarán la voluntad política para convertir el cese de hostilidades en una paz real.



