10,000 mexicanos marchan por el agua contaminada en Guadalajara
Desde marzo, 320 colonias reciben agua con heces fecales y metales pesados. La protesta terminó con detenidos y heridos tras la represión policial.

Cerca de 10,000 personas salieron a las calles de la zona metropolitana de Guadalajara este domingo 11 de octubre para exigir una alerta sanitaria por el agua contaminada en Guadalajara, la segunda ciudad más importante de México. Los manifestantes denuncian que desde hace meses el líquido llega a sus hogares con coliformes fecales, metales pesados y olor a cloaca, causando enfermedades de la piel y del estómago, especialmente en niños.
320 colonias sin agua limpia desde marzo
Según el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), al menos 320 colonias reciben desde marzo agua sin clorar, con heces fecales y con metales pesados como mercurio y cadmio, datos confirmados también por organizaciones científicas que analizaron muestras de 200 colonias. El problema tiene tres años en la ciudad, pero se agudizó en los últimos tres semanas previas a la marcha, presuntamente por descargas ilegales en la presa de Las Pintas, que abastece a toda el área metropolitana.
El gobernador del estado de Jalisco, Pablo Lemus, anunció el lunes 6 de octubre la clausura temporal de esa presa contaminada. La medida reducirá el agua disponible hasta un 30% y obligará a implementar racionamientos semanales de uno o dos días.
Familias gastan hasta US$27 extra por semana para sobrevivir
Los testimonios recogidos por la agencia EFE retratan la magnitud de la crisis. Juan Camacho contó que su hija presentó salpullido y picazón intensa en todo el cuerpo desde finales de septiembre, y su dermatóloga lo atribuyó directamente al agua. Desde entonces, la niña solo puede bañarse con agua embotellada.
"Ella ha tenido algunos problemas de dermatitis, ella sí lo ha resentido con urticaria, comezones, ese tipo de cosas. Yo he notado mucho que cuando se lava uno, por ejemplo, la cara, te quedan los ojos ardiendo, lo que antes no sucedía", declaró Camacho a EFE.
Fabiola Elvira, vecina del barrio de Analco, describió escenas alarmantes: el agua que salía de su aljibe hacía espuma, tenía color café y presentaba una nata azul en la superficie. Para sobrevivir, gasta unos 500 pesos mexicanos (aproximadamente 27 dólares) adicionales a la semana en agua embotellada para limpiar alimentos, vajilla y lavarse la cara, un costo que apenas puede cubrir. "No ha habido interés por parte del gobierno para que haya ni siquiera una solución. La verdad es que eso es muy triste", señaló.
El agua contaminada llega a hospitales y clínicas
La crisis del agua contaminada en Guadalajara no se limita a los hogares. El problema alcanza comercios, escuelas y hospitales. El miércoles 8 de octubre, pacientes que reciben hemodiálisis denunciaron la suspensión de sus terapias en una clínica pública porque el agua que recibía el establecimiento no era apta para ese uso médico.
La corrupción y los malos manejos financieros del organismo encargado de distribuir el agua, sumados a una infraestructura obsoleta, agravaron la situación, según han documentado diversas organizaciones y medios de comunicación.
Marcha termina con represión policial y detenidos
La manifestación no terminó en paz. Policías antimotines reprimieron a los manifestantes que intentaban llegar a la residencia del gobernador Lemus. El saldo: al menos nueve personas detenidas, cuatro con paradero desconocido y decenas de heridos, entre ellos periodistas que cubrían la protesta.
La presión ciudadana exige que las autoridades de salud declaren una alerta sanitaria formal, que el organismo de abastecimiento solucione el problema de raíz o que al menos informe a la población cómo protegerse. Por ahora, ninguna de esas demandas ha sido respondida por el gobierno estatal.



