Los accidentes cerebrovasculares matan hasta 4,000 dominicanos al año, advierte neurocirujano
El especialista Amaury García alertó que el país registra entre 20,000 y 22,000 casos anuales de ACV y que la falta de servicios en el Este obliga a trasladar pacientes hasta Santo Domingo.

Entre 20,000 y 22,000 dominicanos sufren accidentes cerebrovasculares cada año, y de ese total entre 2,500 y 4,000 podrían perder la vida, según estimaciones del neurocirujano Amaury García basadas en levantamientos de la Sociedad Dominicana de Neurointervención y Neurología Vascular. El especialista fue claro al distinguir: esas muertes son una fracción del universo de casos, no el total.
García llamó a manejar las cifras con cautela, pero insistió en que los números son suficientes para declarar esta condición una prioridad de salud pública.
Las señales que la gente ignora
El neurocirujano describió tres señales de alarma que no deben ignorarse: pérdida repentina de fuerza en un lado del cuerpo, desviación de la boca y pérdida de visión en un ojo. Cualquiera de esas manifestaciones exige ir de inmediato a un centro médico con capacidad de respuesta, no acostarse a esperar que pase.
García cuestionó directamente esa costumbre tan común en el país. "El tiempo que se pierde al trasladar a un paciente entre establecimientos que no cuentan con los recursos necesarios es determinante", advirtió, subrayando que cada minuto cuenta cuando se trata de un ACV.
El Este sin servicios: pacientes que viajan hasta Santo Domingo
Uno de los puntos más críticos que señaló García es la escasez de servicios especializados fuera de la capital. Según explicó, la región Este carece de la capacidad de respuesta necesaria, lo que obliga a trasladar a los pacientes hasta Santo Domingo, perdiendo un tiempo que en estos casos puede ser la diferencia entre sobrevivir con o sin secuelas.
El especialista reclamó ampliar la cobertura de atención neurológica especializada a esa región y a otras zonas del país con déficit similar.
Hipertensión, el enemigo número uno
En materia de prevención, García identificó la hipertensión como el principal factor de riesgo para los accidentes cerebrovasculares. A ese encabezado le siguen la diabetes descontrolada, la obesidad, el tabaquismo y el abuso del alcohol, una combinación de condiciones que afecta a una porción importante de la población dominicana adulta.
Por eso, el médico sostuvo que invertir en atención primaria y en el control de la presión arterial debe ser una prioridad del Estado, antes de que los casos escalen a emergencias que el sistema no puede atender con la rapidez necesaria.
El sistema tiene recursos, pero falta orientación
García reconoció que el país cuenta con recursos humanos capacitados y con financiamiento a través de la seguridad social para enfrentar esta enfermedad. El problema, según planteó, no es solo de medios, sino de orientación: la población no sabe qué centros tienen capacidad real de respuesta ni adónde ir en una emergencia de este tipo.
El reto inmediato, según el especialista, es combinar campañas de información masiva sobre señales de alerta con una expansión real del acceso a atención especializada en todo el territorio nacional.



