Veto a equipos haitianos deja partido del martes en el aire
El ministro Kelvin Cruz ratificó la prohibición este domingo, con el respaldo del presidente Abinader, tras los incidentes del 1 de octubre en el Estadio Félix Sánchez. Un partido en Santiago, programado para el martes 20 de octubre, queda en el aire.

El veto a equipos haitianos en estadios dominicanos sigue en pie. El ministro de Deportes y Recreación, Kelvin Cruz, reiteró este domingo 18 de octubre la prohibición de que cualquier equipo de Haití, incluyendo su selección nacional de fútbol, dispute partidos en instalaciones deportivas de la República Dominicana. La decisión cuenta con el aval directo del presidente Luis Abinader y tiene carácter de postura oficial del Gobierno dominicano.
La medida tiene su origen en los incidentes registrados el 1 de octubre en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, durante un encuentro entre las selecciones de República Dominicana y Haití. Cruz ya había anunciado la prohibición en aquel momento; este domingo la ratificó públicamente y confirmó que ya comunicó su posición a las autoridades nacionales vinculadas al fútbol.
Partido en Santiago, en la cuerda floja
El asunto vuelve al primer plano por el anuncio de un duelo entre el Violette AC, de Haití, y el Portmore United, de Jamaica, previsto para el martes 20 de octubre en el estadio Cibao Fútbol Club, en Santiago. El encuentro corresponde a las semifinales de la Copa Caribeña de Fútbol, competición organizada bajo el ámbito de la Concacaf. Hasta el cierre de la información disponible, la organización del torneo no había anunciado un cambio de sede.
Cruz fue claro: la disposición aplica tanto a la selección haitiana como a cualquier otro club de ese país. "La medida busca evitar nuevos inconvenientes relacionados con la celebración de encuentros en territorio dominicano", según expresó el funcionario.
Cruz notificará a FIFA y Concacaf
El ministro anunció que remitirá una comunicación formal a la FIFA y a la Concacaf para notificar oficialmente la posición dominicana. El objetivo, explicó, es que los organismos rectores del fútbol internacional y regional conozcan la decisión con antelación y puedan coordinar posibles cambios de sede antes de que surjan conflictos en competiciones futuras.
El respaldo del presidente Abinader fue confirmado minutos después de la declaración inicial de Cruz, lo que convierte la prohibición en política de Estado y no en una decisión unilateral del Ministerio de Deportes. Eso eleva el peso político de la medida y complica cualquier negociación que pueda intentar la Concacaf para mantener la sede en territorio dominicano.
Qué sigue
La programación de los partidos con participación haitiana en República Dominicana queda sujeta a las resoluciones que adopten la Concacaf, la FIFA y las federaciones involucradas. La fecha más inmediata y urgente es el duelo del Violette AC del martes 20 de octubre en Santiago, cuya celebración en suelo dominicano enfrenta directamente el veto anunciado por Cruz. Lo que decidan los organismos del fútbol regional en las próximas horas definirá si el partido se mueve de sede o si la situación escala a un conflicto diplomático-deportivo de mayor dimensión.



