Casi 1,000 detenidos en las protestas masivas de Francia
Las marchas contra el alto costo de vida reunieron entre 410,000 y 800,000 personas en 289 ciudades. El ministro del Interior destacó que los disturbios fueron menores que los de la semana anterior.

Las protestas masivas en Francia volvieron a sacudir el país este sábado 24 de octubre, con casi 1,000 detenidos y disturbios en varias ciudades al término de las marchas convocadas contra el encarecimiento de la vida y las condiciones estudiantiles. El saldo fue menor que el de la semana anterior, pero suficiente para mantener en alerta a un gobierno ya bajo presión.
Según el ministro del Interior, Laurent Núñez, las 289 manifestaciones registradas en todo el territorio congregaron a 410,000 personas. Los organizadores, en cambio, elevaron esa cifra a 800,000, el mismo nivel que reportaron la semana pasada. La diferencia entre ambas versiones ilustra la magnitud del choque político de fondo.
Gases, cañones de agua y adoquines en las calles
La jornada comenzó en calma. Buena parte de las marchas transcurrió sin incidentes, respaldadas por un despliegue de hasta 70,000 agentes en todo el país. Pero al caer la tarde, cuando las concentraciones terminaban, comenzaron las escaramuzas.
En París, donde la Prefectura contabilizó 110,000 manifestantes (250,000 según los organizadores), la policía utilizó cañones de agua frente a la puerta de Vincennes para dispersar a grupos que arrojaban objetos a los agentes. En Burdeos, manifestantes arrancaron adoquines del pavimento central y los lanzaron contra las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimógenos en la plaza de la Bolsa. En Lyon, las autoridades habían prohibido las marchas, pero varios grupos intentaron ocupar las calles de todos modos.
Niza, Estrasburgo, Lille, Nantes, Grenoble, Toulouse y Clermont-Ferrand también registraron tensiones. En Toulouse, un manifestante sufrió una herida grave en una mano durante la dispersión. Núñez reconoció dos heridos de gravedad en total, incluyendo uno en Clermont-Ferrand.
"Un cambio bastante significativo" respecto a la semana pasada
El ministro del Interior compareció ante la prensa pasadas las 7:30 de la noche, hora local, para hacer balance. Subrayó que la situación fue muy distinta a la del sábado 17, cuando unos 3,000 comercios fueron vandalizados y saqueados en todo el país.
"Se han protegido los comercios del centro de las ciudades", afirmó Núñez, quien había sido duramente criticado por el caos de aquella jornada. Esta vez, dijo, los saqueos se produjeron "de forma limitada" y eso "es un cambio bastante significativo". Citó el caso de Marsella, donde hubo intentos de pillaje pero los responsables fueron detenidos en el acto.
Para resaltar la diferencia, recordó que el sábado 17, a la misma hora de su comparecencia, los arrestos sumaban apenas 385, y eso con cientos de comercios ya destrozados. Este sábado, las detenciones se acercaban al millar y el ministro advirtió que ese número iba a aumentar "de forma significativa".
Ultraizquierda, ultraderecha y el Congreso del RN en Orleans
Núñez señaló que en las protestas masivas en Francia se infiltraron grupos de ultraizquierda que buscaban generar violencia, pero que las fuerzas del orden "han intervenido sistemáticamente". También alertó sobre la presencia de activistas de ultraderecha en Niza y Montpellier que intentaban provocar enfrentamientos con los manifestantes.
En Orleans, donde se temían choques graves por la coincidencia del congreso de la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen con una concentración antifascista, la calma fue la nota dominante. El congreso del partido, que sirve de plataforma para el lanzamiento de la candidatura de Le Pen al Elíseo, se celebró sin incidentes mayores.
Qué sigue
Las protestas tienen su origen en las demandas de estudiantes de secundaria y en el reclamo de sindicatos y el movimiento de los "chalecos amarillos" por el encarecimiento generalizado de la vida. Con casi 1,000 detenidos este sábado y el gobierno prometiendo más arrestos, la pregunta que queda abierta es si la presión en las calles continuará escalando o si el refuerzo policial logrará contener una tercera oleada de marchas.



