Prospecto de béisbol de 16 años hallado sin vida en playa Costambar, Puerto Plata
Dariel Mejía, oriundo de Santiago, había desaparecido en las aguas de Costambar la tarde del viernes 11 de septiembre. Brigadas de la Defensa Civil recuperaron su cuerpo este sábado 12.

Un prospecto de béisbol hallado sin vida en las aguas del océano Atlántico sacudió este sábado 12 de septiembre a la comunidad deportiva dominicana. Dariel Mejía, de 16 años y oriundo de Santiago, fue localizado sin vida por brigadas de la Defensa Civil en las inmediaciones de la playa Costambar, en Puerto Plata, después de una noche entera de búsqueda.
Mejía había sido reportado como desaparecido desde la tarde del viernes 11 de septiembre, cuando se encontraba en esa misma playa. La noticia de que se trataba de un joven con proyección en el béisbol amplificó el golpe en una nación donde el deporte rey es sinónimo de sueños y ascenso social.
Operativo de búsqueda en aguas del Atlántico
El cuerpo del adolescente fue recuperado en el Atlántico, en las inmediaciones de Costambar, durante el operativo de búsqueda que desplegaron brigadas de la Defensa Civil junto a otros organismos de socorro. La información fue confirmada por Whascar García, director provincial de la Defensa Civil, quien precisó que el joven era nativo de Santiago.
Las circunstancias exactas de cómo Mejía terminó en el agua aún no han sido establecidas. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar qué ocurrió.
Un sueño cortado a los 16 años
De acuerdo con la información difundida tras su desaparición, Dariel Mejía se perfilaba como prospecto de béisbol antes de ser encontrado sin vida. En República Dominicana, esa condición no es un detalle menor: miles de jóvenes del interior del país depositan en el béisbol su apuesta de vida, y perder a uno a los 16 años duele más allá del círculo familiar.
La tragedia en Costambar no es un caso aislado. Las playas del norte del país concentran cada año incidentes de ahogamiento, especialmente durante los fines de semana cuando el flujo de bañistas se multiplica y los servicios de vigilancia no siempre alcanzan a cubrir todos los puntos.
Qué sigue
Las autoridades correspondientes continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del hecho. Por ahora, lo que queda es el dolor de una familia en Santiago y la pregunta de cuántos adolescentes más se pierden en playas sin la vigilancia suficiente.



