El juicio del Jet Set arranca de cero con cargos más graves
El juez Franny González Castillo elevó los cargos de homicidio involuntario a homicidio voluntario y ordenó remitir el expediente a un tribunal colegiado, lo que reinicia el proceso desde el principio.

El juicio por el Jet Set arrancó este viernes 16 de octubre con un golpe de timón que lo manda de vuelta a cero: el juez Franny González Castillo elevó los cargos contra Antonio y Maribel Espaillat de homicidio involuntario a homicidio voluntario y golpes y heridas voluntarios, sustentados en dolo eventual, lo que supera la competencia del tribunal que manejaba el caso y obliga a empezar de nuevo ante un tribunal colegiado.
La tragedia del 8 de abril de 2025 dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas cuando el techo de la discoteca Jet Set colapsó en el Distrito Nacional.
Juez elogia la acusación del Ministerio Público
González Castillo no escatimó en elogios hacia el trabajo de la Fiscalía. "Por mi experiencia, que ustedes también la tienen, no he visto una acusación casi perfecta como la de este caso. Lo único que le faltó para la perfección fue la calificación jurídica que es la que le está dando este tribunal para que sea perfecta", declaró el magistrado al fundamentar su decisión.
El juez también respaldó la teoría del caso presentada por el órgano acusador durante los alegatos de apertura y la lectura de la acusación, celebrados el 28 de agosto de 2026. "El tribunal entiende que la teoría del caso de la Fiscalía ha sido probada hasta este momento procesal", afirmó.
Según el razonamiento del magistrado, el derrumbe no fue un accidente imprevisible: el Ministerio Público sostuvo, y el juez acogió, que existían advertencias previas documentadas sobre el estado de la estructura.
Los imputados conocían el deterioro, según el juez
Al explicar la elevación de cargos, González Castillo señaló que las pruebas analizadas, entre testimonios, peritajes, material audiovisual y registros de audio, permitieron establecer que los Espaillat tenían "conocimiento pleno del deterioro del techo" y habían recibido información y señales que revelaban un peligro real.
A pesar de esas advertencias, según el tribunal, los responsables mantuvieron abierto el establecimiento y permitieron el acceso y la permanencia de personas. El juez concluyó que las circunstancias iban más allá de una simple falta de mantenimiento o una omisión del deber de cuidado, lo que justificaba calificar los hechos como delitos dolosos mediante dolo eventual.
El caso se remite y el juicio debe empezar desde cero
González Castillo acogió la solicitud de variar la calificación jurídica presentada por varias partes querellantes, actores civiles y acusadores particulares, bajo los artículos 295 y 309 del Código Penal, sin modificar ni ampliar los hechos de la acusación original.
Sin embargo, rechazó las circunstancias agravantes relacionadas con un crimen precedido, acompañado o seguido de otro crimen, contempladas en el artículo 304, al considerar que sus presupuestos no habían sido justificados en esta etapa procesal.
La nueva calificación contempla una pena de tres a veinte años de reclusión mayor, cifra que excede la competencia material de la Cuarta Sala Penal. Por esa razón, el magistrado ordenó remitir el expediente a la Presidencia de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional para que sea asignado mediante sorteo a un tribunal colegiado. El juez también eximió el incidente del pago de costas por tratarse de una cuestión de puro derecho.
La consecuencia práctica es inmediata: la decisión interrumpe el proceso en el tribunal que conocía el caso, y el juicio por el Jet Set deberá comenzar desde el principio ante el nuevo tribunal que resulte seleccionado. Familiares de las víctimas y la opinión pública quedan a la espera de que se establezca cuándo y ante quién se retomará el proceso.



