Epstein visitó Balmoral y la corona real está en problemas
La policía escocesa confirmó pesquisas tras reportes de que el financiero Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell habrían visitado la residencia real en 1999, supuestamente por invitación del entonces príncipe Andrés.

La policía de Escocia tiene abierta una investigación por Epstein en Balmoral, el emblemático castillo de la familia real británica en Escocia, luego de recibir denuncias que apuntan a que el financiero Jeffrey Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell habrían pernoctado allí en 1999. El anfitrión, según esas acusaciones, habría sido quien entonces ostentaba el título de príncipe Andrés, hoy despojado de sus honores y conocido formalmente como Andrew Mountbatten-Windsor.
Las autoridades reconocieron las denuncias y confirmaron que dieron pie a "investigaciones activas", aunque no han detallado públicamente su alcance. La razón declarada: preservar los derechos e intereses de quienes sobrevivieron como víctimas. De momento, ningún tribunal ha establecido responsabilidad penal vinculada a los hechos que se alegan en ese recinto.
Balmoral, residencia real convertida en foco de pesquisas
El detonante de la investigación fue una publicación del diario británico Daily Express, que recoge n.com.do, con acusaciones de que la propiedad habría servido como punto de acceso para introducir mujeres jóvenes con propósitos de explotación sexual. En 1999, el castillo era residencia de la entonces reina Isabel II, quien falleció en 2022; hoy el inmueble figura dentro del patrimonio de la Corona bajo la custodia del rey Carlos III.
Balmoral no es la única pista escocesa en este expediente. Los investigadores también analizan un vuelo del año 2006 que presuntamente fue contratado por Epstein para trasladar mujeres al territorio británico usando el aeropuerto de Edimburgo como puerta de entrada. En paralelo, distintos cuerpos policiales del Reino Unido llevan tiempo revisando la naturaleza y el alcance de la relación entre el exmiembro de la realeza y Epstein, quien murió en una celda federal de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio por cargos de explotación sexual de menores.
El largo expediente de Andrés con Epstein
La sombra de esa relación lleva años persiguiendo a Andrew Mountbatten-Windsor. Virginia Giuffre, figura central entre las denunciantes que han testificado contra la red de Epstein, señaló al exprícipe como uno de sus agresores: afirmó que él abusó de ella siendo ella menor de edad, en el contexto de la trama de tráfico sexual que Epstein operó junto a Maxwell. Andrés rechaza esas acusaciones de forma tajante y mantiene que no cometió ningún acto ilegal.
Las consecuencias, sin embargo, no se han detenido. En febrero de 2026, según reportes, el exmiembro de la familia real fue retenido y sometido a un interrogatorio de cerca de 12 horas dentro de una pesquisa separada por presuntas irregularidades en el ejercicio de funciones públicas. El eje de esa investigación es la sospecha de que habría filtrado a Epstein datos económicos confidenciales del gobierno británico durante los diez años, entre 2001 y 2011, en que sirvió como enviado especial del Reino Unido para asuntos de comercio exterior.
Carlos III le retiró todos los títulos en octubre de 2025
El peso acumulado de los escándalos terminó costándole la posición institucional. En octubre de 2025, el rey Carlos III tomó la decisión de quitarle a su hermano todos los títulos y honores reales que aún conservaba, una medida sin precedente cercano en la historia reciente de la Casa Windsor. Desde ese momento, Andrew Mountbatten-Windsor dejó de ser tratado como integrante activo de la realeza británica.
La investigación por Epstein en Balmoral sigue abierta. Las autoridades deben determinar si las pruebas recopiladas son suficientes para sustentar cargos formales; hasta ahora, el expríncipe no ha sido imputado por los hechos que se alegan en el castillo. El caso suma un nuevo capítulo a uno de los escándalos más complejos y prolongados de la monarquía británica en décadas.



