El embarazo adolescente en RD bajó 7.65% en 2025, pero aún suma más de 16,000 casos
El país registró 16,481 embarazos en menores de 18 años el año pasado, según datos de la ONE citados por el UNFPA. De ese total, 826 casos fueron en niñas menores de 15 años.

El embarazo adolescente en RD bajó 7.65% en 2025, pero el problema dista de estar resuelto: la Oficina Nacional de Estadística (ONE) registró 16,481 embarazos en menores de edad el año pasado, una cifra que sigue siendo una de las más altas de América Latina y que este sábado 26 de septiembre, Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, vuelve a poner al país ante el espejo.
De ese total, 826 casos correspondieron a niñas menores de 15 años, el 5.01% del conjunto. Es decir, casi uno de cada veinte embarazos en adolescentes ocurrió en una niña que todavía cursaba la primaria.
La caída es real, pero el punto de partida era alto
El porcentaje de embarazos en adolescentes respecto al total de nacimientos pasó de 22.46% en 2020 a 18% en 2024, según datos oficiales difundidos en 2025. La tendencia es positiva, pero mantener ese ritmo de reducción exige esfuerzo sostenido: bajar cuatro puntos porcentuales en cuatro años, cuando el indicador ya estaba en descenso, no garantiza que la próxima etapa sea igual de fluida.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) advierte que un embarazo temprano no es solo un hecho de salud. Tiene consecuencias directas en la educación, las oportunidades laborales y el proyecto de vida de las jóvenes, un efecto en cadena que se traduce en más pobreza y menos movilidad social para familias enteras.
Qué pide el UNFPA para seguir bajando las cifras
El organismo identifica cuatro pilares para continuar la reducción: acceso a información precisa, educación integral de la sexualidad, consejería con métodos anticonceptivos y servicios de salud adaptados a las necesidades de los adolescentes. No es una lista nueva, pero la brecha entre la política en papel y la realidad en el terreno sigue siendo amplia en zonas rurales y periurbanas.
En 2024, 218 centros de salud en el país formaban parte de la red de servicios anticonceptivos con personal capacitado. En ese mismo año, más de 1,500 adolescentes participaron en iniciativas de educación integral de la sexualidad distribuidas en seis provincias. Para un país con más de 10 millones de habitantes, ambas cifras apuntan a que la cobertura todavía es limitada.
El reto que queda sobre la mesa
El Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, promovido cada 26 de septiembre, busca precisamente sostener la presión política y social para que los avances no se diluyan entre elecciones y prioridades presupuestarias. Con 16,481 casos registrados en 2025 y 826 de ellos en niñas de menos de 15 años, el llamado a fortalecer la prevención tiene cifras concretas que lo respaldan. Lo que falta por saber es si los 218 centros de salud y los programas de seis provincias se expandirán, o si el país se conformará con celebrar la tendencia a la baja sin cerrar la brecha de cobertura.



