Madre de dominicano reclutado por Rusia clama a Abinader y Trump que regresen a su hijo
Una mujer de Bajos de Haina dice que su hijo viajó con promesas de trabajo técnico y terminó en entrenamiento militar; cerca de 20 dominicanos de la misma zona estarían en la misma situación.

Una madre de Bajos de Haina, San Cristóbal, lanza un grito de auxilio: su hijo, profesional de la publicidad y la mecánica, viajó a Rusia con la promesa de un empleo en su área técnica y terminó siendo reclutado para pelear en la guerra contra Ucrania. El caso de este dominicano reclutado por Rusia no es aislado: según la mujer, unos 20 jóvenes de esa misma comunidad están atrapados en la misma trampa.
La madre describió las condiciones en que se encuentran los muchachos: entrenamiento militar desde las primeras horas de la madrugada, temperaturas extremadamente bajas, escasez de agua y una alimentación deficiente. Una situación que, dijo, los tiene al límite físico y emocional.
Llamado urgente a tres presidentes
Aprovechando la celebración de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la mujer dirigió un llamado directo al presidente dominicano Luis Abinader, al presidente de Estados Unidos Donald Trump y al presidente ruso Vladimir Putin para que intercedan por las familias afectadas y gestionen el retorno de los jóvenes al país.
El silencio de las autoridades dominicanas frente al caso contrasta con la angustia que viven las familias de Bajos de Haina, una comunidad de trabajadores que ve cómo sus hijos fueron engañados con falsas promesas de trabajo y arrastrados a un conflicto armado en el otro lado del mundo.
Comunidad convoca jornadas de oración
Ante la falta de respuesta oficial, comunitarios y líderes locales de Bajos de Haina anunciaron la convocatoria de jornadas de oración junto a sectores religiosos y la sociedad civil. La iniciativa busca mantener la presión pública y pedir por la integridad física de los jóvenes retenidos y su pronta liberación.
El reclutamiento engañoso de ciudadanos extranjeros para la guerra en Ucrania ha sido documentado en varios países de América Latina y el Caribe. La modalidad suele operar mediante ofertas de empleo que prometen buenos salarios en áreas técnicas o de construcción, para luego someter a los recién llegados a entrenamiento militar sin posibilidad de retiro.
Lo que falta por saber es si el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano tiene conocimiento formal del caso y qué gestiones, si alguna, ha iniciado ante las autoridades rusas. Cada día sin una respuesta oficial es un día más de incertidumbre para las familias de Haina.



