Los obispos piden diálogo para frenar la violencia en el país
La Conferencia del Episcopado Dominicano llamó a familias, autoridades y sociedad a unirse para prevenir el crimen, en medio del debate sobre los enfrentamientos policiales.

Los obispos dominicanos exigen diálogo para frenar la violencia en el país. Así lo planteó la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) durante su 44.º Encuentro Nacional de Pastoral, donde convocó a familias, autoridades judiciales y sociedad civil a abrazar el diálogo como herramienta para prevenir el crimen y mejorar la convivencia. El llamado llega en un momento de creciente debate público sobre las muertes de presuntos delincuentes en supuestos intercambios de disparos con agentes de la Policía Nacional.
Obispos y 350 agentes pastorales unidos en un mismo mensaje
El encuentro, organizado por la CED a través del Instituto Nacional de Pastoral (INP), reunió a obispos y 350 agentes pastorales de las distintas diócesis del país en la Casa María de la Altagracia. Fue la voz de monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo y vicepresidente de la CED, la que marcó el tono del evento.
Morel Diplán fue contundente: la lucha contra la violencia no puede recaer en un solo actor. Señaló que la prevención requiere la participación conjunta de las familias, el Estado, los centros educativos y la sociedad en su conjunto.
"Nuestra misión como ciudadanos es ayudar a que la sociedad sea mejor"
El prelado lo dijo sin rodeos durante su intervención: «No es solamente evangelizar, sino también nuestra misión como cristianos, pero como ciudadanos, es ayudar a que la sociedad también sea mejor».
Morel Diplán subrayó que construir una sociedad más justa exige compromiso colectivo, por encima de los intereses particulares, con el foco puesto en el bienestar común. El diálogo para frenar la violencia, insistió, no es una opción sino una responsabilidad compartida.
El presidente de la CED, en Roma; sus obispos, en la palestra
Monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, presidente de la CED y obispo de San Francisco de Macorís, no pudo estar presente: se encontraba en Roma participando en una reunión de presidentes de conferencias episcopales. Su mensaje de bienvenida llegó mediante una carta leída durante el encuentro.
Solidaridad con Panamá, Venezuela y Colombia
En la homilía de la eucaristía, Morel Diplán amplió el horizonte de la reflexión más allá de las fronteras dominicanas. Pidió elevar oraciones por Panamá tras el fuerte terremoto ocurrido el viernes 9 de octubre, y llamó a mantener la solidaridad con Venezuela y Colombia, naciones también sacudidas por movimientos sísmicos durante este año.
La Iglesia Católica dominicana, con este encuentro, marca distancia de la pasividad y se posiciona como voz activa en el debate sobre seguridad pública. Lo que falta por ver es si las autoridades civiles y policiales recogen el guante que los obispos acaban de lanzar sobre la mesa.



