INABIE crea comisión de veeduría con empresarios, abogados y religiosos para vigilar sus compras
El director ejecutivo Adolfo Pérez encabezó el primer encuentro con el nuevo órgano ciudadano, que tendrá acceso a los procesos de contrataciones que benefician a estudiantes del sistema público.

La comisión de veeduría del INABIE ya tiene cara y nombres. El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil conformó un órgano de seguimiento ciudadano integrado por representantes del sector empresarial, religioso y jurídico, con el mandato de monitorear los procesos de compras y contrataciones que mueven los programas de apoyo a los estudiantes del sistema público dominicano.
La comisión de veeduría quedó integrada por el periodista Pablo McKinney; los abogados Rafael Dickson y Jottin Cury; el doctor Luis Cruz Jiminián; Laura Peña Izquierdo, presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana (COPARDOM), en representación del sector empresarial; y los líderes religiosos padre Frankeli Rodríguez y pastor Rafael Ponciano.
Primer encuentro con el Comité de Compras
Los miembros del nuevo órgano sostuvieron ya su primer encuentro con el Comité de Compras y Contrataciones del INABIE, encabezado por el director ejecutivo de la institución, Adolfo Pérez. En esa reunión conocieron de primera mano los procedimientos que desarrolla la entidad y que impactan directamente a los alumnos de las escuelas públicas del país.
Pérez dejó en claro cuál es la apuesta de la institución: "En el INABIE creemos que la transparencia se fortalece más cuando abrimos nuestras puertas al diálogo y al escrutinio responsable. Queremos que la sociedad conozca cómo trabajamos, pueda dar seguimiento a nuestros procesos y tenga la certeza de que estamos dispuestos a escuchar, explicar y rendir cuentas", afirmó el funcionario.
Una gestión que se abre al escrutinio
El director ejecutivo subrayó que la creación de este espacio responde a una visión de gestión abierta al acompañamiento ciudadano, y que el órgano está llamado a contribuir al fortalecimiento de las buenas prácticas institucionales. En otras palabras: dejar que ojos externos vean lo que ocurre por dentro.
El INABIE administra programas de alimentación escolar, útiles y otros beneficios que llegan a cientos de miles de estudiantes en todo el territorio nacional, lo que convierte sus procesos de contratación en uno de los renglones de gasto público más sensibles del sector educativo. La creación de una comisión de este tipo representa una señal de apertura, aunque su efectividad dependerá de con qué frecuencia se reúna, qué información recibe y si sus observaciones tienen peso real en las decisiones de la institución.
Qué sigue para la comisión
Por ahora, el INABIE no ha detallado la periodicidad de las reuniones ni el alcance formal de las atribuciones del órgano. Lo que queda por saber es si la comisión de veeduría tendrá acceso a documentos, podrá emitir recomendaciones vinculantes y publicará informes al público. Esas respuestas definirán si este esfuerzo es un paso real hacia la rendición de cuentas o una iniciativa de imagen institucional.



